
Robots y laboratorios virtuales para la generacion digital
En las aulas del Instituto Particular Abdón Calderón (IPAC), la tecnología se ha convertido en una herramienta de apoyo para la educación.
En un futuro no muy lejano, los chicos que hoy están en las aulas tendrán entre sus compañeros de trabajo a robots humanoides, una realidad que ya empieza a verse en Japón y en Estados Unidos. Para prepararse para estos y otros desafíos, los estudiantes comienzan a vincularse con ese mundo. Lo hacen con abejas robot, con laboratorios virtuales, con proyectores inteligentes y marcadores digitales y con el uso de las tabletas para navegar por el mundo, por ejemplo, durante una clase de Historia.
En las aulas del Instituto Particular Abdón Calderón (IPAC), la tecnología se ha convertido en una herramienta de apoyo para la educación. “El chico de hoy, con todas estas nuevas potencialidades, no podría resistir una clase dictada al discurso, a la antigua”, explica el doctor Abelardo García Calderón, director general de la institución.
Por eso, entre los alumnos de kínder y primero de básica, los Bee-bot, las abejas robot, acaparan la atención. Con ellas, los chicos comienzan a introducirse en la robótica. Lo hacen con rutinas sencillas como avanzar, retroceder, girar y así trabajan además motricidad y lateralidad, indica Yesenia Flores, directora del área de Computación. Los chicos juegan emocionados con esas abejitas, que les ayudan también a aprender palabras y a escribirlas en la computadora.
Pero no solo los niños de 4 y 5 años se sumergen en esos avances. Lo hacen también los estudiantes de sexto y séptimo de básica, que se introducen en la electrónica, en proyectos que permiten, como si se tratara de un helicóptero, hacer volar una hélice. Israel Salazar y Galo Gariño enseñan a los chicos esas nociones básicas para armar un circuito eléctrico.
Y entre los más grandes, los laboratorios virtuales de Física, Química y Biología ayudan en la tarea del aprendizaje, dice Alexandra Garnica, coordinadora de Tecnología. “Los salones están implementados con proyectores inteligentes. El maestro lo maneja a través de marcadores digitales o lo pueden hacer touch”. Así, lo que el chico trabaja en su tableta, puede proyectarse.
Los docentes han debido adaptarse también a la nueva era para usar estas herramientas. La profesora de Química, Martha Caicedo, reconoce que enseñar de la forma tradicional sería un poco más complicado, pero cuando se involucra a la tecnología, eso cambia. Ya no es necesario hacer, por ejemplo, la incisión de una rana pues se lo puede realizar de forma virtual. Y, además, se mantiene la motivación y el rendimiento de los estudiantes.
Para los profesores, la tecnología no es una amenaza, sino, por el contrario, una aliada. “Formamos parte, en primer lugar, de ese esquema ecológico de no gasto de papel y se logra que el estudiante y el docente vuelva su tiempo más eficiente. Ya no tienes tanto tiempo calificando, pues la plataforma ayuda a responder de forma rápida y los resultados salen de forma automática”, indica Jorge Salvador, profesor de Historia.
Los directivos del Instituto Particular Abdón Calderón, que tiene más de 70 años de trayectoria y que ha ganado premios educativos y deportivos, aseguran que hay que avanzar con el tiempo, como se hizo en la época en que los retroproyectores y los televisores eran el apoyo en las clases. Hoy son los proyectores digitales y los robots. Se irán adaptando para que los chicos estén listos para el futuro laboral. Pero eso sí, dicen, poniendo énfasis en los valores para dar buen uso a la tecnología.