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Respeto a la dignidad del ser humano hasta el final

La experiencia muestra que el enfermo, especialmente quien se encuentra en fase terminal, experimenta, además del dolor físico, un sufrimiento síquico o moral intenso, provocado por la lucha entre la proximidad de la muerte y la esperanza de seguir viviendo que aún alienta en su interior. La obligación del médico es suprimir la causa del dolor físico o, al menos, aliviar sus efectos; pero el ser humano es una unidad, y al médico y al personal de enfermería corresponde, junto a los familiares, la responsabilidad de dar consuelo moral y sicológico al enfermo que sufre. Frente al dolor físico, el profesional de la salud debe ofrecer la analgesia; frente a la angustia moral, ha de ofrecer consuelo y esperanza. La Bioética nos enseña, pues, los deberes positivos de aliviar el sufrimiento físico y moral del moribundo; de mantener la calidad de la vida que declina, de ser guardián del respeto a la dignidad de todo ser humano, a quien no hay que suspenderle la hidratación, el oxígeno y la alimentación.
Dr. Mario Monteverde R.