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Quintero vuelve la mirada a la cima
Nada lo detiene a pesar de su inconveniente físico. El montañista Santiago Quintero vuelve al ataque para tratar de conquistar la cima del Dhaulagiri y el Lhotse.

nada lo detiene a pesar de su inconveniente físico. El montañista Santiago Quintero vuelve al ataque para tratar de conquistar la cima del Dhaulagiri y el Lhotse. Estas montañas son parte de su proyecto ‘14x8.000 Ecuador en Todo lo Alto’. Consiste en lograr sin oxígeno suplementario la cumbre de las 14 montañas más altas del mundo. Ya lleva siete.
El quiteño, de 42 años, quedó destruido moralmente luego de fracasar el año pasado, en su segundo intento, de llegar al K2. Esta es la montaña más difícil del planeta. Pero con la ayuda de su esposa, Claudia, se levantó anímicamente y, ahora, está listo para un nuevo desafío.
Su esfuerzo para escalar es más meritorio. ¿La razón? Él sufrió el congelamiento de las extremidades inferiores en su intento por coronar el Aconcagua, en Argentina, en 2002. La consecuencia fue la amputación de la mitad de los dedos de los pies. Utiliza botas especiales para escalar. “Por mi problema, el esfuerzo se triplica”, explicó.
Quintero iniciará el reto el 30 de marzo. Viajará a Nueva York y después a Dubái. El 4 de abril se trasladará a Katmandú. Al campo base del Dhaulagiri tiene previsto llegar luego de cuatro días.
De acuerdo con su cronograma, se aclimatará hasta fines de abril y, en los primeros días de mayo, dependiendo de las condiciones climáticas, empezará el asalto a la cumbre. La ruta que seguirá es por la arista noreste. Este imponente macizo está en Nepal y se extiende a lo largo de 120 kilómetros desde el río Gandaki, al oeste, hasta el curso del río Bheri.
Después, del 15 al 26 de mayo, irá tras el Lotse. Para aclimatarse se ha preparado intensamente en los volcanes Cayambe y Chimborazo.
Si todo marcha como lo planificado, la próxima temporada buscará coronar dos cimas más para quedar a solo tres de los catorce ocho miles.
Quintero confesó a EXPRESO que mira con recelo al Annapurna. El macizo, situado en la cordillera del Himalaya, en Nepal, tiene la mayor tasa de mortalidad de los catorce ocho miles. Su índice de mortalidad es del 40 % –4 muertes por cada 10 cimas logradas-.
El mayor riesgo y la mayor causa de muertes –38 de 64 fallecidos– se ha producido por avalanchas de nieve. “Es cierto que es muy peligroso. En 2010 lo intenté y me quedé en medio camino. Ahora habrá que estudiarlo bien y cambiar de estrategia para lograr la cima”, dijo.