
El precio de un curul
Un método para las mayorías. La asignación de escaños en la Asamblea Nacional, reformada por el oficialismo en 2009, devolvió al Ecuador un método con evidentes conveniencias para la primera mayoría del país.
Un método para las mayorías. La asignación de escaños en la Asamblea Nacional, reformada por el oficialismo en 2009, devolvió al Ecuador un método con evidentes conveniencias para la primera mayoría del país.
El método D’Hondt, con el que se adjudican las representaciones provinciales, y el de Webster, relacionada con los legisladores nacionales, ha generado un esfuerzo electoral que obliga a las fuerzas menores, por ejemplo la resucitada Izquierda Democrática, a conseguir cuatro veces más votos para obtener una curul en la Asamblea, que al partido de Gobierno, el más votado.
El método es simple: a mayor votación, mayor representación. Esto no significa equivalencia. Es decir; con el 40 % de los votos, Alianza PAIS controlará el 53 % de la cámara legislativa. Repite la fórmula, aunque de forma más disimulada. Ya en 2013, con el 57 % de los votos se hizo con el 80 % del Pleno.
Las críticas al método escogido para la era de Rafael Correa fue siempre la misma: inequidad para los menos votados.
Fuera del Pleno han quedado, por ejemplo, Centro Democrático, Avanza y Unidad Popular; cada uno con un respaldo de entre 500 mil y un millón de votos.
Las fuerzas políticas con representación parlamentaria tampoco han ingresado al Pleno en igualdad de condiciones.
PAIS necesitó tan solo 130 mil votos por cada escaño provincial pintado de verdeflex y 5,7 millones por cada nacional. De cerca le sigue CREO, cuya alianza con SUMA lo convierte en el principal movimiento de oposición: necesitó de 40 mil votos más que PAIS por cada curul provincial y 1,1 millones de votos más por cada nacional. Al extremo del esfuerzo queda la resucitada Izquierda Democrática, que necesitó 600 mil votos más que el oficialismo por cada escaño provincial.
Bajo esas condiciones se ha mapeado una Asamblea controlada por una ajustada mayoría de Alianza PAIS, reducida a tres bloques y con representación de tan solo 8 de los 16 partidos y movimientos nacionales.