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El porvenir de Guayaquil
La conmemoración de las glorias del pasado es una buena oportunidad para reflexionar sobre lo que viene. Nuestra gloria mayor, que está vinculada al esfuerzo por la conquista de la independencia que ilustres compatriotas realizaron el 9 de Octubre de 1820, es buen motivo para pensar en el porvenir.
No digo que no se haya estado haciendo antes, pero ahora cabe un trabajo sistemático.
Según los buenos planificadores, todo debe partir de la definición del rol (o los roles) que se atribuye a la ciudad.
Puerto marítimo, puerto aéreo, puerto fluvial. Ciudad-puerto por ubicación geográfica, por historia, por vocación. Astillero también. Ciudad para el turismo y los negocios. Para el comercio, desde siempre y también desde siempre ciudad a partir de la pesca y la agricultura. ¿Qué privilegiamos? Sin ponernos camisas de fuerza, vale reflexionar y priorizar, y hacer que todo confluya en función de lo determinado como rol fundamental. Con visión regional, por supuesto. Con el esfuerzo del conjunto de la urbe y sus vecinos.
Un gran puerto requiere de un gran “hinterland” para sostener el ingreso y la salida de bienes que lo mantengan. Al respecto, como actividad del Comité para Conmemorar el Bicentenario de la Independencia, el próximo jueves 22, a partir de las seis de la tarde, se dictará la primera de una serie de conferencias destinadas a pensar en común acerca de qué pueden y qué deben ser la ciudad y su región durante los próximos 30 años, el 2050, que parece remoto pero que está a la vuelta de la esquina.
En está ocasión la actividad estará a cargo de un arquitecto catalán de primera línea: José María Llop, quien disertará sobre el diseño de las ciudades intermedias, a partir de su experiencia, estableciendo los planes reguladores de múltiples ciudades españolas y en otros continentes. Escucharlo será una magnífica oportunidad para reflexionar sobre el porvenir de la urbe huancavilca. El acto tendrá lugar en la sede del Colegio de Ingenieros Civiles del Guayas en la Francisco de Orellana. Se espera una amplia concurrencia de ciudadanos interesados en el progreso de la ciudad que habitan.