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La polucion olvidada
Diez requisitos deben cumplir los buses de transporte urbano para seguir circulando y elevar el precio a 30 centavos desde el 1 de septiembre.

Diez requisitos deben cumplir los buses de transporte urbano para seguir circulando y elevar el precio a 30 centavos desde el 1 de septiembre. Todos estos aspectos técnicos con los que se espera asegurar un mejor servicio a los pasajeros, pero que usualmente no están en las prioridades de estos cuando son consultados al respecto.
Las personas de la tercera edad se quejan del irrespeto a la tarifa diferenciada (mitad del pasaje). También los usuarios con discapacidad y estudiantes. Hay conductores de buses que prefieren no llevarlos, en una abierta y diaria discriminación.
Los usuarios asiduos piden seguridad y mejor trato. Se refieren a la aglomeración de pasajeros en las horas pico y la velocidad de algunas unidades. Los buses están implicados en el 7 % de los accidentes.
Los ambientalistas preguntan: ¿Y de la contaminación, qué? Xavier Salgado y Natalia Roca, de las oenegés Medio Ambiente Sustentable y Árboles sin Frontera, aseguran que ese tema no es del todo considerado para esta revisión.
No solo el monóxido que emite el sistema de escape de los automotores -y con más razón, los que ya emanan humo negro- sino también por el ruido de los pitos, por lo general más potentes que los autos.
Cierto es que hay una verdad de por medio: desde enero de 2003 los costos de operación del servicio han subido, mientras el pasaje se ha mantenido.
Y no porque los transportistas no lo hayan pedido. Lo exigieron tres veces en 13 años. En dos, la reacción popular se tomó calles de Quito, Cuenca y Guayaquil. Solo en enero del 2006 el registro histórico determina que 98 personas fueron detenidas, entre estudiantes y ciudadanos. Hubo dos heridos.
La reivindicación popular provenía de dos justificaciones: la incidencia en el bolsillo del pasajero y la decisión de negarse a pagar más por lo que consideraban un mal servicio.
Tal como ahora, en esos días el alza de la tarifa se sustentaba en las promesas de mejoras.
¿De qué hablan esta vez? Se someterán a un proceso de verificación de normas de calidad y a un censo para depurar la cifra de unidades, aunque esto implique que queden fuera 200 buses que exceden el tiempo de vida útil (más de 20 años desde la fecha de fabricación).
Aunque según la Autoridad de Tránsito Municipal y los transportistas, con los requisitos también se busca resolver la contaminación, los segundos alegan un factor que no manejan: el tipo de combustible.
Mientras en Quito y Cuenca se distribuye un diésel que emana menos de 500 partículas por millón de azufre, en Guayaquil los buses consumen el producto que genera 5.000.
Algo similar sucedía con la Metrovía, hasta que la Federación de Transportistas Urbanos del Guayas (Fetug), según asegura su presidente, César Carranza, exigió al Gobierno que le surta el combustible que se usa en la Sierra. Son cerca de 400.000 galones al mes.
Más dudas hay sobre el control de las tarifas diferenciadas y la velocidad de los buses.
Una causa es que aún hay cooperativas que controlan el tiempo del recorrido mediante la marcación de tarjetas en el trayecto; y ponen un límite de ‘medios pasajes’ por cada vueltas. Eso explica que haya choferes corriendo en las calles y eludiendo escolares y ancianos.
Otro motivo es que a inicios de semana la Autoridad de Tránsito sancionó a buses por infracciones. Entre ellos, siete que habían pasado la revisión.