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Diario Expreso Ecuador

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Una pesada herencia

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Rafael Correa hace lo imposible por demostrar que es el gestor de la historia política reciente. Canaliza proyectos de ley con todo lo que ello significa, desde la iniciativa hasta la orden a sus congresistas para que los aprueben sin chistar; viaja a la Cuba liderada por el inamovible Raúl Castro para recibir condecoraciones y sumar a la lista de sus doctorados “honoris causa” uno más, conferido por la Universidad de La Habana; forja un museo en el Palacio de Gobierno en el que se exhibirán, como muestras de su grandeza, los cientos de regalos recibidos de sus pares extranjeros; eleva a su banda tricolor a la categoría de emblema nacional, homologándola a la bandera y al himno, y demostrando con ello, en cada oportunidad de las innumerables que tiene, que él, y solo él, a partir de su generosa y superior voluntad, fue quien decidió dejar la presidencia en manos de Lenín Moreno. Todo esto en la galería apoteósica de la fanfarria con que este personaje acompañó la gestión de su gobierno.

La otra cara de esta herencia en cambio es gris y repleta de dificultades. Moreno tiene que explicar su silencio frente a las atropelladas medidas tomadas por el mandatario saliente y que le ocasionarán serias dificultades; justificar el dudoso tratamiento que el oficialismo ha dado a las decenas de casos de corrupción, y las presunciones que, con toda seguridad, saldrán de Odebrecht; la permanencia de la “Ley Mordaza”, la metida de mano en los recursos del IESS y de los fondos previsionales que, como el de los maestros, son el producto del ahorro de miles de compatriotas; justificar también la arremetida oficial en contra de la Comisión Anticorrupción, la creación del cuerpo de seguridad para las altas autoridades, la insistencia en acudir al dinero electrónico y sus efectos, etc. Y para remate, debe decir de dónde va a sacar el dinero para mantener el aparato estatal y cumplir con las obligaciones de pago pendientes.

Y es tal su parsimonia que parece no estar decidido a recibir el mando con beneficio de inventario.

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