Ritual. María Borja deposita en el círculo las velas que significa la luz. El más pequeño simboliza el feto en forma de espiral con pétalos de flores.

Las parteras se califican en ente de salud publica

La medicina dentro de la cosmovisión de los pueblos y nacionalidades indígenas se basa en la relación del runa (ser humano) y la Pachamama (Madre Tierra); todo está concentrado en la energía y en la dualidad macho y hembra.

La medicina dentro de la cosmovisión de los pueblos y nacionalidades indígenas se basa en la relación del runa (ser humano) y la Pachamama (Madre Tierra); todo está concentrado en la energía y en la dualidad macho y hembra.

Para el indígena, el quebrantamiento de esta energía es el que causa la enfermedad.

Dentro de los pueblos originarios, los encargados de la salud son los yerbateros, las parteras y los yachak, pero una sola persona puede manejar todos los conocimientos; por esto el Ministerio de Salud Pública, a través de la Dirección Nacional de Salud Intercultural, realizó el lanzamiento del Manual de Articulación de Parteras Ancestrales, en la ciudad de Riobamba.

Las parteras son las encargadas de la atención de la madre en el embarazo y el posparto, hasta los primeros cuidados que reciba el recién nacido.

Solo con tomar el pulso sabe exactamente cómo está el embarazo y aconseja a la madre todos los cuidados; luego realiza el manteo que no es más que cambiar la posición del feto si está sentado, a través de la utilización de una manta y masajes en el vientre; prepara el baño con plantas frías y calientes, esto servirá para limpiar cualquier mala energía que se le haya “pegado”, para que al momento del parto todo sea favorable, de ahí calienta el sitio donde será el alumbramiento con fuego y sahumerio; luego las parturientas escogen la forma en que quieren dar a luz: de pie, de rodillas, en cuclillas o acostadas, explicó María Angélica Tenemaza, partera del cantón Alausí y una de las asistentes al evento.

Para María del Carmen Borja, una de ellas, es importante ser reconocidas por el mundo de los mishus (mestizos).

“Son normas que nos están dando, que tenemos que cumplir, para ayudar de forma voluntaria en subcentros y hospitales”, señaló la comadrona. Ella resalta que su labor entre los runas es reconocida con el Randimpa o randi randi, que no es más que la reciprocidad por los trabajos realizados de la partera expresados en la entrega de una bandeja de papas con cuy, o algún producto de sus parcelas que servirá para alimentar a la familia de quien ayudó a traer al mundo al nuevo “guagua”.

Esto se entrega cada vez que realizan una ceremonia, como la de enterrar la placenta para que no le coja el frío o el sol, ya que la madre podría tener una recaída según sus creencias, o cuando atienden al bebé y realizan el ritual del cocido de ojos y boca y se efectúa el primer maytiu (envoltura).

“Los mayores nos enseñaron esta ceremonia, es para que no hablen mucho, no sean mentirosos ni sean resabiados con sus mayores”, dice. Luego se hace el maytiu, que es la envoltura del cuello, manos y pies, que ayuda “a que no sea andariego ni mano suelta, claro que se demoran más en caminar, pero en cambio se crían más fuertes”, aseveró María.

Juana Duchi, partera desde hace 63 años, señala que el secreto para una buena salud es tomar mucha agua fresca de sangoracha, escancel, valeriana, hoja de higo, malva y sábila, pero sembradas sin químicos.

El círculo sagrado a la Pachamama

El lanzamiento del manual fue precedido por una ceremonia ancestral de agradecimiento. Alfredo Rumancela, descendiente Puruhá, realizó el círculo sagrado con pétalos de rosas. En el centro colocó uno más pequeño que simboliza el amaru (feto del materno). Rumancela invitó a las autoridades a pasar y colocarse dentro del círculo para armonizarlas; para ello utilizó frutas, flores, tabaco, velas y palo santo. Entonces, saludó al Inti (Sol), a Quilla (Luna), a los abuelos, al viento, al agua y a la Pachamama.

Comadronas

Proceso después del parto

La partera toma al bebé en brazos después de darle el primer baño con plantas silvestres, como manzanilla, simula coserlo con un palo pequeño y un hilo rojo.