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Diario Expreso Ecuador

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Un pais lentejo en riesgo

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Sé que el título del presente cañonazo no es “políticamente correcto”. Pese a eso lo presto a los archivos de la patria boba: ¿se acuerdan de aquello de lentos y pendejos? Los días que corren me recuerdan a los de entonces y creo que conviene decirlo alto y fuerte: estamos, de nuevo, lentos y pendejos. Un país que vuelve sobre sus malos pasos, no únicamente deja de avanzar, retrocede. Pondría en duda lo de pendejo: ahora todos son vivísimos pero, en cuanto a lo de lentos, especialmente en relación con la administración de la justicia, estamos peor que nunca. Andar a paso de tortuga sería compararnos con Rolando Vera o Jefferson Pérez: conceptuarnos de rapidísimos y ¡qué va!; un caracol baboso avanza a mayor velocidad que nosotros. ¡Cuidado fiscal Baca! No actúe como su antecesor, que es el gran responsable del enredo en que hoy se encuentra la República. Ninguna lealtad, aun sintiéndose obligado a ella por motivos personales, lo puede hacer olvidar que la fundamental es la que usted tiene con la patria. Cumplirla le brinda una oportunidad histórica de trascender como hombre honesto y ese es un gran título para legarlo a sus descendientes. Por eso, sin atropellar procedimientos, nadie quiere eso, acelere para intentar desenredar un ovillo de vergüenza que, especialmente en los jóvenes, está generando profundo desencanto, un hondo escepticismo, lamentable y peligroso. Además, es importante establecer patrones de diferenciación. No cabe que a todos los metan en el mismo saco. Lo que acabamos de superar es una trágica etapa de corrupción y cinismo, nunca antes vista en la historia del Ecuador. El asalto a los fondos públicos ha sido mayúsculo y debe ser evidenciado en toda su magnitud para ser igualmente sancionado. Si así no ocurre, al desencanto lo seguirá la indignación y entonces, tal cual ha sucedido en otros países y en el nuestro, la consigna callejera será: ¡que se vayan todos! En ese instante, cuando busquemos a un justo para encargarle la conducción de una maltrecha república, será difícil encontrarlo. El ventilador ya está prendido y ha comenzado a esparcir lodo a diestra y siniestra, y amenaza con mancharlo todo. Estaría muy bien si se tratase de obtener un baño de verdad. Desgraciadamente, solo es uno de estiércol.

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