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Una ola de dudas en Montanita

Pocas certezas. El doble crimen en Montañita, donde Marina Menegazzo (21) y María José Coni (22) perdieron la vida, anunciado como un caso con autor confeso, ve crecer las dudas con el paso de los días y el choque evidente de versiones contradictorias.

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Pocas certezas. El doble crimen en Montañita, donde Marina Menegazzo (21) y María José Coni (22) perdieron la vida, anunciado como un caso con autor confeso, ve crecer las dudas con el paso de los días y el choque evidente de versiones contradictorias. Más allá de las declaraciones, EXPRESO recoge los hechos: qué se sabe y qué no.

Las confesiones.

1.El pilar, casi exclusivo, de la versión oficial sobre el caso reposa en la versión de Ponce Mina, el habitante de Montañita que, según Interior, confesó el crimen. Su primera versión, la que lo volvió sospechoso, apuntaba “a desviar la investigación”, en palabras del reporte policial. Ponce Mina hablaba entonces de tres colombianos y un auto vinotinto. Interrogado a posteriori, admitió haber asesinado, junto a ‘El Rojito’, supuesto cómplice y autor, a las jóvenes turistas. Ayer, en su más reciente versión en la audiencia de formulación de cargos, “intenta exculpar” a ‘El Rojito’, según el fiscal del caso, Juan Pablo Arévalo. Y aunque ambos están desde ayer bajo prisión preventiva, dictada por el juez David Balladares de la Unidad Multicompetente Penal de Manglarato, nada cuadra.

Las Pertenencias.

2.En la casa de Ponce Mina, considerada como la escena del crimen, se halló vestimenta de ambas jóvenes y el celular de María José, en el patio. Detrás de la casa, entre la maleza, se encontró también dos mochilas de tipo aventura. Todo eso es un hecho y genera dudas. Según la versión de los familiares de las víctimas, ambas reportaron que saldrían y “dejaron encargadas” sus pertenencias al hotel. ¿Cómo llegaron sus maletas hasta allí? No hay certezas. Pero según dijo a la fiscalía la dueña de Olón Hostería, donde se alojaron, ellas salieron con equipaje.

La escena.

3.La casa “vetusta” donde, según el ministro José Serrano, ocurrieron los hechos dio positivo en la prueba de luminol. Es decir: había sangre, aunque no se haya confirmado públicamente a quién pertenecía. La vestimenta de Ponce Mina, al igual que el colchón, tenía “maculaciones color rojizo” que, se presume, son de sangre. Las familias exigen un peritaje independiente que determine que sea de las víctimas y que fueron asesinadas en esta escena que, según la versión de Ponce Mina, fue “lavada”. Según los familiares de Coni, quienes visitaron ayer el sitio “no se parece en nada a las fotos” que les habían mostrado.

Las armas

4.La necropsia determinó muertes por traumatismos causados con un objeto contundente y arma blanca. La policía encontró un puñal y un madero grueso con huellas de sangre en casa de Ponce Mina, quien aseguró haber utilizado el madero para el crimen, descrito por el fiscal del caso como “un asesinato con saña”.

Los cuerpos.

5.Estaban solo a 40 metros de distancia, pero fueron hallados con dos días de diferencia: el 25 y 27 de febrero y, según el reporte, tenían “tres o cuatro días en estado de descomposición”. Ese hecho coincide con la última fecha en que fueron vistas con vida (22 de febrero) y también el último contacto con sus familias. Ecuador utilizó la información de la policía argentina para identificar los cadáveres. Sin embargo, varios familiares, según confesó el cónsul argentino en Guayaquil Alberto Balboa, “dudan de que sean las chicas las halladas” asesinadas. Ambas están “irreconocibles”.

La historia

6.La versión oficial asegura que las argentinas “abandonaron la casa hostal en que se hospedaban cerca de las 14:00 del 22 de febrero. Esa misma noche conocieron a los dos implicados en el crimen” y se fueron con ellos a la casa de Ponce Mina. Es decir, por su propia voluntad. Este es el punto de mayor discrepancia desde la crítica de los familiares, quienes aseguran que las chicas “conocían a otros argentinos” en la zona y que no pedirían auxilio a dos desconocidos. Aunque la versión oficial asegura que lo hicieron porque se habían quedado sin dinero, lo cierto es que ambas tenían tarjetas de crédito, hotel prepagado, vuelo comprado y, según indicó la madre de María José Coni a la televisión argentina, “dinero en efectivo”. Pues, aunque el robo es un hecho, anunciado por ambas a sus familias, habían ganado un monto indeterminado vendiendo ensaladas de frutas, como corroboran testigos consultados por este Diario.

El tiempo.

7.La desconfianza por el proceso entró en juego cuando, a solo un día de la denuncia formal, el Gobierno anunció por Internet haber resuelto el caso. Según Serrano, es algo habitual: en 2015 “la gran mayoría” de homicidios “fueron resueltos en los primeros siete días”, sostuvo.

Su tono de seguridad, que el 29 de febrero anunciaba haber encontrado “a los dos autores del asesinato”, se moderó poco más tarde cuando hizo referencia a “los presuntos responsables del asesinato”. Esto no convence a los familiares argentinos, quienes acusan a las autoridades ecuatorianas de querer “sacarse el tema de encima” y “tener prisa por cerrar el caso”. Ellos sospechan que el Gobierno de Ecuador no quiere apuntar a una banda de trata de blancas. Esta teoría fue ayer tajantemente descartada por la Policía Nacional e Interior, pues consideran que no existen indicios.

Los familiares y el Gobierno argentino esperan que el equipo de peritos que enviarán al país en los próximos días, con la venia del presidente Rafael Correa, puedan despejar esta y otras dudas. Como la trata de blancas, una hipótesis que el cónsul Balboa, a criterio personal, no descarta: “Todo puede ser”.

La radiografía del caso, según los protagonistas

Se contradice. En un momento indica que las muertes las ejecutaron tres colombianos, luego inculpa a su compañero, ahora lo trata de exculpar.

Juan Pablo Arévalo - Fiscal del caso

No creemos lo que dice la policía de Ecuador, quieren sacarse esto de encima. Creemos que es trata de personas o una red dedicada a eso en Montañita.

Sofía Sarmiento - Amiga de Marina y María José

(Sobre la trata) Eso está completamente descartado porque los operativos determinaron puntualmente la presunta participación de dos personas.

Víctor Aráuz - Jefe de Dinased

No se puede descartar la trata. Todo puede ser, es una opinión personal. Montañita es un lugar con mucha noche y con mucha gente.

Alberto Balboa - Cónsul de Argentina en Guayaquil

Los conocidos

“Andaban siempre juntas”

Oculta su tristeza bajo una gorra de ala ancha. La muerte de María José Coni y Marina Menegazzo tiene a José (nombre ficticio) en estado de shock. Vino a Ecuador desde Venezuela hace menos de dos meses, como tantos otros, en busca de una oportunidad laboral. Las conoció durante la primera estancia de las jóvenes en Montañita, a finales de enero, pero no intimó con ellas hasta el segundo viaje. “En aquella ocasión, habían optado por instalarse en un establecimiento más barato. El nuestro costaba doce dólares y el nuevo, apenas seis. Ellas me reconocieron, me saludaron y empezamos a hablar”, rememora desde el anonimato.

Asegura que “andaban siempre juntas y con grupos de viajeros” y que “eran chicas sanas”, dice José, quien corrobora la versión del robo: “Les faltaba plata. Si la hubieran tenido, ¿para qué iban a vender jugos?”, cuestiona.

Michael (nombre ficticio), que dejó su Israel natal hace seis años para instalarse en Montañita, era uno de sus clientes habituales. “A mí la fruta nunca me ha gustado mucho... Pero me sentía bien comprándoles. Eran finas y educadas, unas niñas realmente buenas”, subraya conmocionado.

El día anterior a su muerte, compartió unos minutos con María José y Marina. Las jóvenes deseaban darle las gracias por su apoyo. GM

Los turistas

“Mi familia está preocupada”

Lina, de 26 años, es argentina. Aunque lleva ya un año en Montañita, donde los cálculos de los pobladores estiman que el 70 por ciento de los visitantes procede de su país, admite que sintió “miedo” tras hacerse pública la muerte de María José y Marina. “Lo que les pasó me causó una gran impresión, una gran angustia. ‘¡Qué loco!’, pensé. Pero no solo ocurre acá. Eso sucede en todas partes”, enfatiza esta bonaerense.

Desde el pasado domingo, cuando ocurrió el crimen, su celular parece la centralita de un hospital. No deja de sonar. Los medios de comunicación argentinos están dando una gran difusión al caso y eso, inevitablemente, también ha afectado a sus seres queridos: “Me ha llamado mucha gente. Mi familia está preocupada. Me ruegan que me que cuide... Algunos también me preguntan qué estoy haciendo acá”.

Fernanda Solís, que regenta un hotel y una tienda de surf con su esposo desde hace 13 años, cree que a raíz del doble crimen “se ha demonizado a Montañita”. Al igual que Lina, argentina nacida en Córdoba, quien ha recibido decenas de llamadas en los últimos días. “Todos me preguntan qué está ocurriendo. Es terrible...”, sentencia. GM

Los sospechosos

“Simpáticos y supertranquilos”

Quienes conocían a Ponce Mina se mostraban sorprendidos por su presunta implicación en el crimen de María José Coni y Marina Menegazzo. “Era simpático, supertranquilo”, comenta una empresaria local sobre el guardia de seguridad de la comuna. “A mí siempre me hablaba muy educado”, apostilla la propietaria de un hotel.

Ambas comentan que el detenido había sido jugador de fútbol. Llegó a Montañita hace unos cuatro años para trabajar como entrenador en la escuela de fútbol local. Pero la iniciativa “se detuvo” hace año y medio, según indican varios lugareños, y entonces fue contratado como guardia de seguridad.

Roberto incluso le ayudaba a capturar a delincuentes y ladrones que importunaban a los turistas. “Hace poco dimos con tres pillos... Era un tipo educado, muy normal”, señala. Los comuneros aseguran que tiene una hija de 15 años, pero no la había llevado a Montañita “porque no quería exponerla”, le habría confesado a una ciudadana extranjera que reside en la localidad.

La pista de Eduardo de la A Rodríguez es más difusa. Los habitantes de Montañita dicen que era originario de San Antonio, una localidad cercana, y que ejercía como “maestro de la construcción y carpintero”. GM

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