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El norte tambien recordo a Cristo
Decenas de iglesias del norte de Guayaquil recordaron el Viernes Santo.

Con camisetas blancas, cruces de madera, retratos de Cristo, estatuillas bajadas de las paredes de las iglesias y echadas al hombro, y un sol que no terminó de salir hasta pasado el mediodía, para suerte de los fieles, decenas de iglesias del norte de Guayaquil recordaron el Viernes Santo con caminatas que se extendieron por varias horas de la mañana.
A paso lento, en medio de canciones religiosas, cantadas o reproducidas es parlantes viajeros, que previamente habían sido acomodados en baldes de camionetas, cientos de creyentes asistieron a la tradicional procesión de Semana Santa.
Una de las citas más concurridas en este sector de la ciudad fue la de la iglesia Nuestra Señora de la Alborada. Al menos unas 400 personas llegaron a demostrar su fe, agradecer, pedir.
Uno de ellos fue José Enríquez, nacido en Carchi pero que tiene cerca de una década viviendo en el sector con su familia. Desde allí hacen el recorrido, descalzos ambos, para agradecer a un Dios que, asegura, le ha permitido comer todos los días y tener salud.
En otro punto del norte, en Sauces 8, los fieles de la iglesia Rosa Mística organizaron una caminata con las respectivas estaciones del vía crucis de Jesús, pero con el padre guiando la jornada desde un micrófono. Allí, también descalza, estaba Martha Álava junto a su hijo Josué, de 30 años, el último varón de los seis que tuvo, y por quienes, desde hace más de una década, llega a agradecer.
“Ver tantas madres sufriendo por hijos que andan en cosas malas me parte el corazón. He sido bendecida con seis varones de bien. Uno incluso estuvo en la guardia de honor de Juan Pablo Segundo”, relató al equipo de EXPRESO.
Las historias de fe y los escenarios se replicaron en cada rincón de la ciudad, en al menos 25 sectores. La más grande de todas fue la del Cristo del Consuelo, que esperaba a medio millón de fieles.