
La lucha contra la gentrificación en Lisboa pasa por un cuartel militar
La transformación de un monumento nacional en hotel de lujo desata una ola de protestas en las principales ciudades
Los vecinos de Lisboa se han movilizado contra la transformación en un hotel de lujo del Quartel da Graça, un antiguo complejo militar abandonado en el centro de la ciudad, que se ha convertido en símbolo de la gentrificación de la capital portuguesa.
En el tradicional barrio de Graça, los tuctucs y tranvías llenos de turistas contrastan con los carteles amarillos colgados en balcones y esquinas con el lema "Menos turismo, más barrio", con los que los residentes muestran su descontento ante las obras que recientemente comenzaron en el recinto.
Mañana, sábado, 21 de marzo de 2026, hay convocada una manifestación que parte de la plaza de Marquês de Pombal de Lisboa y se repetirá en las principales ciudades de Portugal, para reclamar el derecho a una vivienda accesible.
"No estamos en contra del turismo, sino del exceso de turismo y, sobre todo, del turismo de lujo", afirmó a EFE Rita, una lisboeta de 52 años que habita desde hace una década en Graça, una zona que "no soporta un hotel de lujo de esa dimensión".

El Quartel da Graça, que se erige junto a uno de los miradores más emblemáticos de Lisboa, fue nombrado monumento nacional en 1910. Con más de siete siglos de historia, sirvió como convento religioso y complejo militar antes de caer en el abandono, y desde hace semanas su acceso se encuentra cercado por las obras.
Desde el exterior, pese a las vallas, se observan numerosos grafitis, humedades y ventanas rotas, fruto del deterioro y el abandono. Muchos visitantes, desconocedores de su historia, se detienen a sacar fotos.
"Lo privado siempre acaba siendo para el turista"
Marc, español residente en Lisboa desde 2017, vivió varios años frente al monumento. Paseando en la plaza contigua, lamentó que "siempre ha estado abandonado" y que la situación no ha hecho sino empeorar.
"Todo lo que se deja en el abandono termina siendo privado y lo privado siempre acaba siendo para el turista", criticó en declaraciones a EFE.
Hartos de que cada vez se destinen más recursos del barrio a los visitantes, los vecinos piden que se aproveche el cuartel para crear un espacio de uso comunitario.
Desde la asamblea vecinal 'Parar o hotel no quartel', Margarida, residente de 51 años, remarcó que no se puede desperdiciar un "espacio tan gigante" para hacer un establecimiento hotelero.
"Se puede hacer un centro cultural, una biblioteca, un centro de día, un espacio para jóvenes o vivienda accesible. Eso sería ideal", subrayó.
Otro de los vecinos, Javier, un español de 49 años que se mudó a Lisboa hace dos décadas, teme que a Graça le ocurra lo mismo que a su antiguo barrio, Alfama, actualmente una de las áreas más concurridas por los turistas.
"Graça aún tiene una estructura de barrio grande, tiene escuelas y negocios de barrio. Por eso queremos defenderlo, para que no le suceda lo mismo que a otros espacios de la ciudad que inevitablemente ya no son del pueblo", sostuvo a EFE.
Obras bajo sospecha ilegal
La transformación del cuartel en hotel implicaría "una bomba nuclear en el centro de Lisboa" en términos de turistas, según el español.
Todos concuerdan en que la prioridad, más allá de pensar en el futuro del edificio, es impedir que las obras se lleven a cabo.
En esa línea, el movimiento vecinal lanzó en mayo de 2025 una petición pública que ya tiene 3.600 firmas, aunque necesita llegar a 5.000 para llevar la propuesta al Parlamento.
La idea del hotel de lujo se remonta a diciembre de 2019, cuando el Gobierno liderado por el socialista António Costa rubricó la concesión durante 50 años de parte del antiguo cuartel al grupo hotelero SANA.
Dicho contrato establecía que SANA, que dispone de once hoteles por toda Lisboa, tenía un límite de tiempo para ponerlo en funcionamiento, pero no se han llevado a cabo trabajos en el edificio hasta este mes de marzo, más de seis años después de la concesión, lo que los vecinos usan como estrategia para detener los trabajos.
El movimiento 'Parar o hotel no quartel' denuncia que SANA ha arrancado las obras fuera del plazo estipulado y que ahora los trabajos son ilegales.
Ante la amenaza turística que ya ha modificado gran parte del paisaje urbano, los moradores de Graça prometen seguir luchando para intentar que el turismo y la gentrificación no le coman más terreno a la Lisboa 'de siempre'.
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