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La vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, saluda  a la salida de su casa previo al veredicto del tribunal EFE/ ENRIQUE GARCÍA MEDINA

Cristina Fernández: “No voy a ser candidata a nada”

Tras ser sentenciada, la vicepresidenta de Argentina declina a cualquier candidatura para 2023

Cristina Fernández, la política del país de mayor influencia en las últimas décadas, ha decidido dar un paso al costado para las elecciones de 2023.

No voy a ser candidata a nada, ni a presidenta, ni a senadora. Mi nombre no va a estar en ninguna boleta”. Fue el anuncio inesperado de la exmandataria (2007-2015) en la alocución que dio desde el despacho del Senado, tras conocerse la sentencia de seis años por un caso de supuesta corrupción.

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Y aunque para la oposición al Gobierno del peronista Alberto Fernández el fallo fue un triunfo de la justicia, la imagen que mostró Cristina Fernández durante su exposición fue la más alejada de alguien derrotado, después de que la Fiscalía había solicitado en agosto pasado 12 años de prisión para ella.

En el imaginario reciente figura el multitudinario acto en la ciudad bonaerense de La Plata, en el que Cristina Fernández, en modo de campaña, habló a unas 60.000 personas sobre los logros de los gobiernos kirchneristas y abriendo una ventana al futuro, aunque sin desvelarlo.

Las elecciones, está demostrado, se pueden ganar, pero los condicionamientos son tan graves y profundos que nos han dejado que va a requerir de que todos los argentinos, o por lo menos la mayor parte, tiremos todos juntos para el mismo lado”, dijo aquel 17 de noviembre, Día de la Militancia peronista.

Aquella noche, ante los gritos de “Cristina presidenta” del público, ella citó al histórico líder Juan Domingo Perón: “Como decía el general, todo en su medida y armoniosamente”.

Es innegable que su figura es de una enorme influencia en el espectro peronista, por lo que era casi segura su participación en la campaña de 2023, si no como candidata a presidenta, sí al menos como postulante a senadora, un cargo que, además, le permitía mantener la inmunidad en caso de que la sentencia del martes pasado se ratifique en la Corte Suprema y le impida ejercer cargos públicos.

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Sin embargo, por lo expresado el martes 6 de diciembre de 2022, Fernández no quiere perjudicar al Frente de Todos -denominación con la que Alberto Fernández ganó las elecciones de 2019- siendo la ‘candidata condenada’.

Sin conocerse si el presidente Alberto Fernández se presentará a la reelección y con la cercanía de una figura pujante como la del ministro de Economía, Sergio Massa, de relevancia internacional y peso en el ‘establishment’ local, por el momento no hay otro movimiento más seguro que el ‘no’ de la vicepresidenta.

El 10 de diciembre de 2023 asumirá el Ejecutivo resultante de los comicios de octubre, en los que en esa fecha Cristina Fernández regresará a casa.

Hija de una empleada estatal y un conductor de autobuses, Cristina Fernández estudió Derecho en su natal La Plata, donde en 1974 conoció a Néstor Kirchner, con quien compartió militancia política.

Tras casarse, y con el estallido de la dictadura (1976-1983), se mudaron a Río Gallegos -ciudad natal de él-, y trabajaron como abogados. En 1987, Kirchner fue elegido alcalde de esa ciudad y en 1991 gobernador provincial de Santa Cruz.

A lo largo de los 90 y 2000, ella fue diputada provincial, nacional y senadora. En 2008 debió afrontar la conocida como ‘crisis del campo’, que incluyó varias huelgas patronales del sector agrario y cortes de carreteras. En 2010 falleció Kirchner al que, aún hoy, doce años después, sigue llamando su “compañero”. Su segundo mandato estuvo marcado por la situación económica que derivó en el triunfo de la oposición en 2015.

En 2016, tras culminar su segundo mandato, fue procesada por primera vez -en una causa por supuestas irregularidades. Ella sigue defendiendo que es víctima de ‘lawfare’ (hostigamiento judicial).