
Montar a caballo es una identidad montuvia
Ver desfilar a los jinetes montando sus corceles se ha convertido en una tradición del agro riosense. Siempre ataviados con pantalón yin, camisa mangas largas y sus sombreros característicos.
En los rodeos montuvios, donde todo se convierte en una verdadera fiesta, los caballos son parte primordial. El desfile de jinetes y la elección de Criolla Bonita para las fiestas octubrinas por el Día de la Interculturalidad, se hacen presentes.
Los jinetes demuestran sus destrezas haciendo corcovear al caballo y domando los caballos chúcaros.
En el rodeo montuvio se puede observar “la suerte del lazo”, que es una demostración de habilidad donde se atrapa al animal en plena carrera, hay muchas personas que inclusive la hacen con los ojos vendados.
Cada año llegan alrededor de mil caballos, este año se cumplirá con la doceava cabalgata en Quevedo. Engalanarán el evento tres orquestas a ritmo de mariachis, tecnocumbia y vallenatos.
Los quevedeños podrán observar el galopante caminar de los equinos y el sonar de sus cascos en el pavimento, así como a sus jinetes, hombres, mujeres y niños.
Para Daniel Manobanda, presidente del club El Corcel, esta tradición montuvia es propia de la provincia.
“Ellos se preparan con dos meses de anticipación para la cabalgata, buscan que esta tradición no se pierda, el caballo es utilizado en labores de campo, aunque antes era un medio de comunicación para trasladarse de un lado a otro, es una tradición que se estaba perdiendo”, comentó Manobanda a EXPRESO. (F) (YGV)