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“Bastaria que digan donde esta lo robado”
El oficialismo está seguro que dejó atrás lo peor del correísmo. El presidente Lenín Moreno y la titular del Legislativo, Elizabeth Cabezas, hablan ahora de un país de unidad, de consenso.

El oficialismo está seguro que dejó atrás lo peor del correísmo. El presidente Lenín Moreno y la titular del Legislativo, Elizabeth Cabezas, hablan ahora de un país de unidad, de consenso, de democracia plena, de poderes independientes...
Es su balance tras un año en el Gobierno. La piedra en el zapato, sin embargo, sigue siendo la corrupción. Moreno –en un breve informe que leyó ayer durante una hora y veinte minutos– contó que todos los días se sigue asombrando con la herencia que le dejó su excompañero, Rafael Correa.
“Nos maquillaron los datos, las cifras, los montos, las encuestas, los análisis y hasta las proyecciones”, recordó. Y denunció que las Funciones del Estado que debían controlar que esto no sucediera, fueron desmembradas, “solo tenían una cabeza... y para todas, era la misma”, dijo aunque sin ponerle un nombre.
Enlistó las grandes obras de infraestructura (las carreteras con sobreprecios, las cinco hidroeléctricas que no funcionan, la fallida repotenciación de la refinería de Esmeraldas, el hospital de Monte Sinaí) y, ahora sí, ofreció medidas concretas “para traer de vuelta el dinero mal habido”.
“Pronto” (según dijo) presentará el proyecto de Ley de Extinción de Dominio. “Es una figura que permite que los bienes, producto de narcotráfico, corrupción, lavado de activos o delitos similares, se reviertan al Estado en compensación por el daño perpetrado por esos criminales”, explicó.
Contó también que el Ecuador pidió ser parte de la Alianza de Gobierno Abierto, una organización que promueve prácticas de transparencia y suscribió un memorando de entendimiento con la oficina de las Naciones Unidas contra la droga, el delito y la lucha contra la corrupción.
Desde el Legislativo, Cabezas también ofreció una ley dedicada a la recuperación de los recursos vinculados con casos de corrupción. “Solo cuando los delincuentes devuelvan lo robado y sean ejemplarmente sancionados, podremos romper el ciclo pernicioso de la corrupción”, dijo. Ella, que también fue parte del gobierno de Rafael Correa en varios cargos, reconoció que “de la noche a la mañana han florecido fortunas mal habidas”.
No fue su única crítica a quienes estuvieron en el Gobierno hasta mayo del año pasado. Dijo que impusieron formas de poder “cerradas, autoritarias y clientelares”. Dijo que ahora hay una batalla contra el “chantaje y el populismo descarado” (mensaje que, por cierto, recibió una respuesta de Correa en Twitter: “Si vieran cuántas veces nos vino a llorar a Jorge y a mí cuando Augusto Barrera la perseguía por corrupta”, escribió desde Bélgica).
Moreno, en ese campo, hizo un mea culpa de Alianza PAIS por “exacerbar la disputa”. Algo que, dijo, fue superado por el diálogo impulsado con el Ejecutivo. El presidente aprovechó para tender la mano a Guillermo Lasso, uno de los líderes de la oposición.
El martes, el presidente del movimiento CREO le pidió sentarse a discutir sobre la reforma a la Ley de Comunicación y la política económica.
Pero Moreno cree, hasta ahora, los resultados en ese campo son positivos. Según él, este año sinceraron las finanzas y devolvieron “el rumbo correcto a la economía”. Dijo que se tomaron los correctivos por el “irresponsable sobreendeudamiento” que heredó. Ofreció cumplir todos sus compromisos y reperfilar la deuda pública.
Los avances en el área social
El área social es la consentida del presidente. Moreno dedicó gran parte de su informe para destacar lo que, según él, son los logros del Gobierno en salud, educación, vivienda, generación de empleo, acceso a crédito, atención a grupos prioritarios. Agradeció largamente la gestión de su esposa, Rocío González. Fustigó al Gobierno anterior: dijo que encontró escuelas y centros de salud abandonados. Aseguró que la población del área rural estuvo “desprotegida y maltratada”.
Una mención especial hubo para la frontera con Colombia que, dijo, ha sido desatendida. Reiteró su apoyo a las Fuerzas Armadas y la Policía. Y aseguró que el Gobierno está haciendo “todo lo que está en sus manos” para traer de vuelta a Óscar y Katty, secuestrados hace más de 40 días.