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Klinsmann, sin oidos a la critica
El entrenador del seleccionado de Estados Unidos, el alemán Jürgen Klinsmann,

El entrenador del seleccionado de Estados Unidos, el alemán Jürgen Klinsmann, fue soberbio en la derrota. No reconoció que su equipo estuvo lejos del nivel soñado y, por el contrario, dijo que fue un partido parejo. Desconoció, de paso, el desempeño arbitral, al señalar que el penal a favor de su rival fue determinante.
Klinsmann afirmó que “no hubo diferencia” entre su equipo y Colombia en el partido inaugural de la Copa América Centenario 2016, ganado 2-0 por los sudamericanos.
“No hubo diferencia. Fue un partido parejo ante un equipo de mucha calidad”, señaló Klinsmann en una conferencia de prensa tras el encuentro por el Grupo A disputado en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California, oeste).
Pero Colombia fue superior en los noventa minutos, Estados Unidos lució débil en sus líneas y fue poco ambicioso cuando ya perdía. Nunca adelantó las líneas ni tomó riesgos para buscar el empate, primero, y el descuento, después.
Incluso, desde la tribuna bajaba un “ole, ole, ole” ante la sucesión de pases del once de José Pekerman, seguida con impotencia por los estadounidenses, quienes recurrían a la falta para cortar el juego. Aquella era la única respuesta ante el baile colombiano.
Y cuando fue consultado por la AFP sobre la justicia del triunfo cafetero, Klinsmann no ocultó su enojo: “Se lo dejo a ustedes”, señaló, sin responder directamente.
“Estamos satisfechos con el desempeño del equipo”, agregó el técnico alemán, para quien el penal otorgado a Colombia sobre el final del primer tiempo y convertido por James Rodríguez “fue crucial”, dando a entender que no estaba de acuerdo con la decisión del árbitro mexicano Roberto García.
Klinsmann lamentó las ocasiones desperdiciadas por su equipo al comenzar el complemento: “Si no marcas un gol para volver al partido es muy difícil con este tipo de equipo”.
“Cuando estaban 2-0 arriba no encontramos muchos espacios”, comentó. De todas maneras, resaltó que su plantel generó ocasiones. Prefirió ver solamente lo bueno.
Su momento de sinceridad absoluta llegó cuando admitió que la derrota dejó a Estados Unidos “entre la espada y la pared” en el torneo, obligado a ganar su próximo encuentro ante Costa Rica, el martes en Chicago, para seguir con vida en el ‘Grupo de la Muerte’, que integra además Paraguay. No tiene otra salida.