Actualidad
Incoherencias
¿Hasta dónde una sociedad puede soportar incoherencias entre lo que se afirma públicamente como deber ser y el modo de sentir y de actuar de sus ciudadanos? Hay una distancia, siempre, entre el discurso que proclama lo que debe ser y lo que efectivamente es. No se trata aquí de abogar por la supresión absoluta de esa distancia. El imperativo del deber ser surge precisamente de la conciencia de ella. El problema surge más bien, cuando esa distancia es congelada, y una especie de esquizofrenia cultural se vuelve conducta normal, aceptada por todos los que viven en esa sociedad.
Como consecuencia, hay que sostener entonces, públicamente, una cosa, aunque se sepa que nadie está dispuesto a asumirla, y por la otra, hacer lo distinto de lo que se afirma e incluso todo lo contrario. Si Kant fuese nuestro contemporáneo diría probablemente que la madurez de la conciencia de una sociedad llega cuando es capaz de darse de cuenta de la incoherencia entre lo uno y lo otro y trata, realísticamente, de liberarse de esa carga de “doble contabilidad moral”.
Estas reflexiones surgen a partir del libro de Carlos Peña, rector de la Universidad Diego Portales de Chile y columnista de diario El Mercurio de ese país: “Lo que el dinero sí puede comprar”.
El título del libro es una provocación: es una respuesta al del filósofo estadounidense Michael J. Sandel, docente de Filosofía Política en la universidad de Harvard: Lo que el dinero no puede comprar. El asunto en cuestión es el tema del consumismo; el telón de fondo, nuestras incoherencias que lo promueven y condenan simultáneamente.
¿Es en realidad el consumismo tan malo como se dice? Mientras más se lo condena, más “malls” se construyen, sin excluir a Amazon, otro tipo de mall. El libro de Peña no invoca el cinismo: todo lo contrario. Llama la atención de que si en la vida vivimos una cultura de consumo no es solo por razones negativas. Tiene que ver con ello, el deseo humano mediado simbólicamente y la afirmación de autonomía y de respeto a la subjetividad, tan caras a nuestro mundo contemporáneo.