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Otra incierta revision economica

No hay crisis, pero falta dinero. El Gobierno prepara una serie de medidas económicas por la caída de ingresos que atraviesa la caja fiscal. En su enlace ciudadano 467, el presidente Rafael Correa dio pistas de la nueva reforma tributaria. Aunque, de momento, difusas.
Desde Morona Santiago, Correa insistió en la necesidad de generar recursos adicionales ante la caída del precio del barril de crudo y la disminución de ingresos que sufre el país.
Aunque continúa sin hablar de crisis, Correa dijo que el impuesto a bebidas y cigarrillos es una de las alternativas que definió el Ejecutivo y que estará lista en los próximos días. Pero no brindó los detalles que había prometido para su programa televisivo de los sábados.
Lo que sí adelantó es que se analizan varios sectores económicos. En su agenda, explicó, tuvo reuniones para estudiar planes de contingencia petrolera. Los precios del crudo subieron, reconoció, pero no se confiará por los números de la última semana.
La falta de detalles, en una dinámica gubernamental habitual de anuncios por parte, mantiene las alertas encendidas en el convulsionado sector empresarial, en el que las principales voces gremiales consultadas por EXPRESO reaccionan con cautela ante la propuesta.
Ante “nuestro paquetazo”, como el propio Correa denomina a los anuncios que están por llegar para las bebidas azucaradas, alcohol, cigarrillos y otros productos, las voces del sector privado se pronuncian con cautela pero con rechazo.
El primer punto de crítica es la incertidumbre. Un nuevo cambio tributario no goza de la venia del sector productivo, “especialmente en estos momentos. No, si se quiere evitar más golpes al consumidor”, recuerda Ricardo Wahli, de la Asociación de Fabricantes de Alimentos y Bebidas, cuyos productos podrían terminar incluidos en la lista.
Mientras el Gobierno construye argumentos para justificar los nuevos impuestos sobre productos “perniciosos” para la salud, el sector empresarial únicamente encuentra una frase dañina en el discurso político actual: más impuestos.
Los argumentos llueven. Los productores apuntan a la falta de liquidez y la posibilidad de que se profundice. Los comerciantes destacan la falta de incentivos y el impacto directo en su labor. Los representantes nacionales del empresariado sugieren inestabilidad en un momento de certidumbre obligatoria.
Con diferentes matices, todos terminan en el mismo punto discursivo. El alza de impuestos durante una caída económica, en palabras de la Cámara de Comercio de Guayaquil, equivale a “querer apagar un incendio con camaretas”.
No hay crisis, pero falta dinero. El Gobierno prepara una serie de medidas económicas por la caída de ingresos que atraviesa la caja fiscal. En su enlace ciudadano 467, el presidente Rafael Correa dio pistas de la nueva reforma tributaria. Aunque, de momento, difusas.
Desde Morona Santiago, Correa insistió en la necesidad de generar recursos adicionales ante la caída del precio del barril de crudo y la disminución de ingresos que sufre el país.