Limitante. Por tradición, El Nacional no se refuerza con jugadores extranjeros.

Las horas bajas del futbol pichinchano

Durante ocho torneos consecutivos (Apertura 2005-2011) los clubes de Pichincha se dieron la vuelta olímpica en el fútbol ecuatoriano.

Durante ocho torneos consecutivos (Apertura 2005-2011) los clubes de Pichincha se dieron la vuelta olímpica en el fútbol ecuatoriano. Su dominio era discutido solo por los del Astillero, que alcanzaban hasta el subcampeonato. Inclusive, en ese lapso Liga de Quito conquistó América en cuatro oportunidades. Pero, las malas decisiones en el manejo económico y en la conformación de sus equipos provocó el declive.

El único que sigue a flote es Independiente del Valle, peleando arriba pero sin concretar un título. De ahí, todo es saldo en contra. El último campeón de Pichincha, Deportivo Quito, está en segunda.

Separado del descenso por el gol diferencia

Con el mayor presupuesto

Liga de Quito tiene un presupuesto de 11,5 millones de dólares pero vive el peor arranque de una etapa, en su historia. El técnico Gustavo Munúa ha sumado 10 puntos en sus primeros 15 partidos. Está décimo en la tabla. La directiva lo mantendrá en su cargo pero hará cambios en la plantilla. Los señalados por ahora son Felipe Rodríguez y Rubén Olivera. Se busca a sus reemplazos.Según confesó el directivo Rodrigo Paz, retuvieron los sueldos de los futbolistas como castigo por los resultados.

“Nunca dicen nada, son ciegos, sordos y mudos”, se quejó Paz, sobre las respuestas que espera de los jugadores ante la crisis deportiva.La única salvación para este semestre es que avancen en la Copa Sudamericana. Aunque la tienen difícil: en su casa empató a 2 con Defensor Sporting de Uruguay. La revancha será el 30 de mayo.

Tiene problemas económicos

Sin recursos para reforzarse

El Nacional, el único bitricampeón, no gana un torneo local desde 2006 y este año está penúltimo, es decir, en zona de descenso. En el torneo anterior terminó tercero y clasificó a Copa Libertadores. No llegó a la fase de grupos. Con relación a 2016, perdió a siete jugadores, seis de ellos titulares. Si bien contrató a seis, tres llegaron de equipos que descendieron, y uno de la segunda categoría. El presidente Tito Manjarrez reconoció que no se pueden hacer cambios porque hay problemas económicos “por deudas que no se han solucionado desde 2010”. Está vigente un juicio de coactiva de Tame, por 110 mil dólares, por un lío de 2008. “Es la realidad del club. Además, confiamos en el proceso”, concluyó Manjarrez. Favaro aceptó que el problema futbolístico pasa porque en los partidos no se refleja lo entrenado.

Se bajó de la pelea por la etapa

Marcado por su irregularidad

Universidad Católica es capaz de golear a Barcelona de visitante y, siete días después, empatar con Fuerza Amarilla en Quito. Esa irregularidad le ha impedido seguir en la pelea por la parte alta de la tabla.Marcha séptimo. El presupuesto es de 3,5 millones de dólares. Mantiene la base del año anterior y la complementa con chicos de sus formativas. Este año solo contrató a un extranjero, el argentino Matías Defederico, y a dos nacionales: Ángel Mosquera y Jesús Preciado.Su principal problema han sido las lesiones. Perdió por varias fechas a jugadores clave como Facundo Martínez, Gastón Gil Romero y Luis Escalada. También se ha quedado sin sus ofensivos Jordy Caicedo (selección sub-20) y Jhon Cifuentes (lesionado). A diferencia de los otros equipos, existe tranquilidad. El proceso de Jorge Célico ya lleva ocho años.

Está en zona de descenso

El precio de la primera vez

Clan Juvenil está último en la tabla y es firme candidato para descender. Este es su primer año en la serie A.En el inicio de la campaña la directiva confió en el proyecto del técnico Juan Carlos Garay, con quien se ascendió. Contrató a nueve jugadores y aumentó los premios.Pero, el rendimiento estuvo lejos del esperado y se apostó por un nuevo entrenador. Llegó Carlos Sevilla.Pero con él nada cambió. El equipo se mantuvo en los últimos lugares. Sevilla lo ha explicado en repetidas ocasiones: tiene una plantilla limitada con jugadores que no se encuentran en óptimas condiciones y el presupuesto no permite cambios. “Hay que tomar decisiones drásticas. El que quiere jugar, juega, y el que no obedece hasta luego. Que vaya y busque dónde jugar”, amenazó el técnico hace un mes. Ya salió Andrés Mendoza.