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Una historia que escarba en la psiquis femenina
El amor y la memoria son los protagonistas de ‘Saber lo que es olvido’, novela más reciente del escritor quiteño Carlos Arcos Cabrera.

El amor y la memoria son los protagonistas de ‘Saber lo que es olvido’, novela más reciente del escritor quiteño Carlos Arcos Cabrera.
La obra inicia en las paradisiacas playas de Mompiche, cuando la pintora Ximena Acuña y la estudiante doctoral María Clara Pereira se conocen. María Clara es un personaje con quien los lectores de Cabrera se identifican, pues fue una de las protagonistas de ‘Las memorias de Andrés Chiliquinga’ y fue la curiosidad lo que llevó al autor a retomar la historia de la chica.
“Muchos lectores, y hasta yo mismo, nos preguntábamos qué había sucedido con María Clara. Andrés era un personaje tan fuerte, pero había la duda de qué había pasado con ella, entonces quise retomarla”.
El resultado es una novela hermosa donde el escritor aborda el amor, la soledad, la pérdida y las complejas relaciones familiares.
Arcos acepta que escribir, como hombre desde el punto de vista y la sensibilidad de dos mujeres fue un reto, pero uno que llevó a cabo con gusto.
“Me llamaba la atención contar esa relación, la solidaridad, la amistad que existe entre las mujeres, pero también las complejidades en esas relaciones...Siento que la memoria de las mujeres es secreta, más callada y quería abordarla”.
A su vez, la obra también plantea dos historias que se ocultan en la memoria de las féminas que aparecen en sus páginas; Helena, la primera ecuatoriana que ingresa a estudiar en la Universidad de Concepción y cuya vida como madre soltera y militante izquierdista nos es narrada; y Lola, una quiteña que huye de casa por amor para terminar en Sevilla poco antes del inicio de la Guerra Civil Española.
“Quería hablar de estos episodios desde el punto de vista femenino. La memoria en la literatura ha sido profundamente masculina...Además, estas historias, especialmente la de Lola, son de alguna manera, como estar dentro una experiencia de olvido, en el que la memoria ha sido negada, ese olvido de vidas, de experiencias, de afectos, amores, pero también de dolor y de rencor se ha perdido y aquí, de alguna manera se rescata y afecta, sobre todo, la vida de María Clara”, comentó el escritor.
La moralidad y la censura familiar son también elementos de debate en la obra, en la que el qué dirán es responsable de borrar las vidas y hazañas de las mujeres, o de censurarlas incluso en el marco de una supuesta aceptación, como es el caso de María Clara y Ximena.
Tras la ruptura de ambas, uno de los episodios más significativos y profundos de la obra, la protagonista cae en una fuerte depresión y busca cerrar ciclos, lo que nos lleva a un final abierto que dejará a los lectores nuevamente preguntándose por el destino de María Clara.
Y en ello concuerda el autor.
“Creo que en toda novela, los personajes adquieren una enorme autonomía, y esto me pasó con el final. Yo me preguntaba por qué ella quería revivir esa parte de su pasado, una parte con una tensión muy fuerte, pero ella me conducía hacia allá”, señaló.
A más de ‘Saber que es olvido’, el escritor publicó a fines de 2016 ‘El hombre pez y las tablillas de la memoria’, por lo que indica que este año se dará un descanso para reflexionar y descansar antes de asumir un nuevo proyecto literario. Aún así, no descarta, en el futuro, volver a abordar a estos personajes con los que los lectores tanto se han encariñado.
Biografía del autor
Nació en 1951. Es sociólogo y escritor. Ha ganado varios premios locales, entre ellos el Joaquín Gallegos Lara. Entre sus obras constan las novelas ‘Un asunto de familia’, ‘Vientos de agosto’, ‘Para guardarlo en secreto’ y ‘Memorias de Andrés Chiliquinga’.