SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

expresionesr

Guayaquil: las rutas peligrosas

Creado:

Actualizado:

En:

Hoy se habla de la “sociedad del riesgo”. Lo hacen urbanistas, sociólogos y especialistas en temas de las sociedades modernas. Dicen que estas deben acostumbrarse a vivir “en situación de continuo y permanente peligro”, porque las ciudades del mundo de hoy no pueden eliminar esta patología que nace en su interior y que actúa en los diferentes ámbitos y espacios donde habitan los diversos colectivos humanos.

Desde esta perspectiva, Guayaquil podría ser llamada “urbe de riesgo”. Lo ha llegado a ser no solo por la presencia e incidencia de esta singular situación que trae la modernidad de la sociedad actual. Lo es también porque el Estado no puede garantizar situaciones y procesos de seguridad a la ciudadanía.

Por eso, proverbialmente, se expresa que “no hay sector de Guayaquil en el que no exista y no estén presentes situaciones de inseguridad y asalto a sus habitantes”. Esto puede aceptarse o rechazarse, pero es un juicio que nace al interior de la ciudadanía que cotidianamente enfrenta constantes eventos de riesgo y peligro.

Esto es más evidente en relación al transporte urbano que recorre “rutas peligrosas”.

En efecto, los diferentes buses que tienen como usuarios los sectores medios y populares, deben hacer recorridos por diversos barrios, calles y zonas donde son frecuentes los delitos de acoso, asalto y robo a mano armada.

Se ha establecido que esas zonas, donde con frecuencia se dan tales delitos y donde sus autores actúan con impunidad están ubicadas en los llamados barrios populares, especialmente los reconocidos como sectores urbanos marginales, o que están cercanos a ellos. Así se ha marcado una topografía en la que aparecen identificados sectores como: Monte Sinaí, Perimetral, El Fortín, La Florida, Pascuales, avenida Narcisa de Jesús, ciudadela Modelo, ciudadela 9 de Octubre, Los Esteros, Guasmo Sur, zonas de Sociovivienda y los recorridos de las líneas 6, 16, 35, 63, 70, 118, y alboruta 132 y de la Metrovía.

En estas zonas la falta de buena señal de los teléfonos móviles crea dificultad para la comunicación con la policía.

Además, sus autoridades señalan que: “Es imposible destinar un policía para cada bus”.

Por esto es necesario que la ciudadanía tome medidas de seguridad y que la comunidad se organice para que los asedios y atentados de la delincuencia se atenúen.

tracking