Actualidad
El sin funciones
¡Qué melancolía me dio escuchar todas las cosas que le han hecho al pobre JG! ¿Cómo van a acusarlo de hechos tan execrables, solo porque su tío recibió de Odebrecht varios millones de dólares por debajo de la mesa? No hay derecho a que lo señalen solo porque gran parte de los responsables de los sectores estratégicos que JG manejaba están detenidos por hechos de corrupción y otros, por los techos.
Una lástima que le hayan perdido la confianza únicamente porque en las grabaciones del delator del caso Odebrecht se indica cómo recibía sobornos a través del tío. Y hasta los porcentajes que exigía por obra son recitados por el susodicho delator.
Anda con cara triste y larga, llorando por todas las esquinas, lamentando todo lo que le ha pasado. Se nos parte el corazón verlo sufrir amargamente porque ahora le toca viajar por tierra desde Quito a Guayaquil, cuando antes, como buen miembro del “jet set”, volaba en avión privado. ¡Qué barbaridad que lo sometan a tanto sacrificio! Mientras más avanzan las investigaciones y aparecen nuevas evidencias, más se acercan a JG.
Y encima, después de esta avalancha de hechos escabrosos, le quitaron todas las funciones que ejercía. La verdad es que hasta ahora la ha sacado barata.
Sin embargo, y a pesar de tanto aporreo, JG se mantiene aferrado al cargo, despotricando y tratando de justificar lo injustificable.
Es asqueroso y escandaloso el nivel de corrupción que se alcanzó en la década pasada. Ahora sí toca ir con el pie a fondo en el acelerador contra todos los corruptos, para que caiga sobre ellos todo el peso de la ley. Es hora de sacudirse de una vez por todas de cualquier alimaña que se les haya quedado rezagada de la administración anterior.
Las evidencias son claras y con seguridad no será el único caso. Será cuestión de tiempo para que comiencen a aparecer nuevos hechos de corrupción. No somos tan ingenuos como para pensar que el único corruptor del gobierno anterior fue Odebrecht y que solo cayeron ante estas tentaciones. Tengo certeza de que la historia me dará la razón.