Actualidad
De aqui a la eternidad...
No nos referimos a la película del cine clásico protagonizada por Frank Sinatra y Deborah Kerr. No. Vamos a referirnos a una página de la vida real protagonizada por Daniel Ortega y Rosa Murillo, personajes que pasan a la historia como seres predestinados para dirigir los destinos de su pueblo “de aquí a la eternidad”.
Nicaragua, al igual que muchos países de América Latina, soportó tiranías caudillistas encabezadas por sátrapas y por corruptos. Fue gobernada por la dinastía de los Somoza, cuyo último representante, Anastasio, gobernó este país durante 42 años, hasta que fue derrocado por el Frente de Liberación Nacional el 19 de julio de 1979, fecha a partir de la cual se instauró la democracia en la patria de Rubén Darío.
Daniel Ortega acaba de ser investido para su cuarto mandato de cinco años y tercero consecutivo, retrocediendo en la historia para igualarse a los Somoza, contra quienes luchó precisamente porque no quisieron “aflojar” el poder por las buenas. Pero esta historia patética supera a la de los Somoza. Daniel Ortega llega a su cuarto mandato junto con su cónyuge, Rosa Murillo, como vicepresidenta. Y llega luego de haber logrado que los organismos electorales de su país impidieran con “leguleyadas” la participación en la elección presidencial del primer grupo opositor a él, y con un nivel de abstencionismo nunca antes visto en Nicaragua, lo que evidencia el rechazo popular a su “camino hacia la eternidad”.
Este procedimiento de los cónyuges Ortega Murillo se debe a que populistas como son, aspiran a la demolición institucional bajo la etiqueta de que son demócratas y respetuosos de la Constitución, cuando en verdad son todo lo contrario.
La realidad que vive Nicaragua pretende ser imitada por otros caudillos que también aspiran a quedarse en el poder hasta que la muerte los separe. Mas los pueblos despiertan de este letargo momentáneo y colocan en su justo puesto a los ambiciosos de poderío sin límites. Eduardo Galeano dijo: “Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana”.
colaboradores@granasa.com.ec