Actualidad
El estres y sus incontrolables avances

Vivimos rodeados de situaciones de estrés. Si no es el infernal tráfico, son las complicaciones económicas, la inestabilidad laboral o los problemas en casa. O todo junto. Como para volverse locos.
La situación se agrava cuando no solo afecta a nuestra tranquilidad y concentración, sino que también pasa factura a la salud. Hay quienes acuden al cardiólogo con intensas y continuas palpitaciones y, al final, el médico les dice que se trata solo de bajar las tensiones. En otros casos, ya hay una hipertensión arterial.
Cada persona es un mundo y como tal cada uno enfrenta al estrés de una forma distinta. Están aquellos que pueden estar sometidos a grandes cargas de trabajo, de situaciones personales y sociales, pero saben manejarlas. Otros, en cambio, no lo pueden controlar y es cuando se originan enfermedades que pueden complicarse. Desde dolores de cabeza, problemas al estómago, dificultades para dormir y hasta dificultades en las relaciones sexuales. ¿Qué tan común es que el estrés sea el detonante?
Mayra Ordóñez, médica internista y jefa del departamento de Docencia e Investigación del hospital Alcívar, explica que la dolencia que presente el paciente dependerá de qué sistema tenga más vulnerable.
Recuerda que el estrés hace liberar adrenalina y corticoides, que tienen efectos sistémicos. “Los niveles altos de adrenalina pueden producir hipertensión, taquicardia, arritmia...”.
¿Y por qué hay personas que saben sobrellevar las situaciones complicadas? Esto tiene que ver con la inteligencia emocional, es decir, en el hecho de conocer nuestras emociones y saberlas controlar, además de establecer buenas relaciones con los demás.
Hay quienes lo logran con una dieta equilibrada, ejercicios y tomando tiempo de ocio (ver recomendaciones de la psicóloga).
Y recuerda que hay dos tipos de estrés. El primero, el positivo, que se da, por ejemplo, cuando la persona debe esforzarse mucho para presentar un proyecto que al final le dará un ascenso o un título profesional. El segundo, es cuando hay mucha tensión laboral o familiar que acaba por generar una enfermedad.
Y en esa línea uno de los órganos que más se afectan, además del corazón, es el estómago. ¿Qué ocurre, por qué es allí donde se concentran en muchas ocasiones nuestros estados de ánimo?
Eduardo Marriot, gastroenterólogo especializado en España y médico del hospital Teodoro Maldonado Carbo, del IESS, dice que va a repercutir si al producir más ácido clorhídrico no hay alimentos en el estómago. Se pueden provocar lesiones que llegan a ser superficiales como una gastritis hasta llegar a ser algo más complicado como una úlcera gástrica.
Y en estos casos tiene mucho que ver el ambiente en el que nos desenvolvemos. Por ejemplo, el ruido persistente del claxon en la calle.
Francisco Plaza, ginecólogo, oncólogo y presidente de Funcorat (Fundación contra el ruido, ambientes contaminantes y tabaquismo), dice que se llega a afectar la capacidad de concentración. Y en la parte sexual, también hay alteraciones. En ellos se da disfunción eréctil, en ellas una disminución de la libido. Así que analice cómo maneja el estrés y en qué le está repercutiendo.