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El ecuatoriano gano menos

No solo es cantidad, también es calidad. El empleo en el país, durante 2016, tuvo variaciones significativas, sobre todo, en el subempleo. Aunque el Gobierno justifica ese valor y considera que el ámbito laboral es “estable”, las cifras muestran que el

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No solo es cantidad, también es calidad. El empleo en el país, durante 2016, tuvo variaciones significativas, sobre todo, en el subempleo. Aunque el Gobierno justifica ese valor y considera que el ámbito laboral es “estable”, las cifras muestran que el empleo de “menor calidad” ganó terreno.

Los ingresos laborales son un ejemplo. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la remuneración mensual que tienen los trabajadores en el Ecuador cayó en un año. En diciembre de 2015, el pago promedio fue de 355,58 dólares. En el mismo mes de 2016, la cantidad bajó a 337,12 dólares. Una caída de 18,46 dólares (-5,19 %).

El número es aún mayor si solo se toma en cuenta las condiciones financieras de los hombres. En el periodo analizado, el ingreso laboral promedio pasó de 388,17 dólares a 367,70 dólares.

Las mujeres también vieron sus salarios a la baja. En 2015, la remuneración fue de 300,75 dólares. El año pasado, la cantidad cayó a 287,18 dólares. El INEC, según sus encuestas, realiza el análisis para el total de empleados -asalariados e independientes-.

Ganar menos del salario básico unificado -que fue de 366 dólares en 2016- es uno de los elementos para considerar que una persona está subempleada. Ese requisito se cumplió.

Otra de las características del subempleo es trabajar por menos de 40 horas semanales. Los datos del INEC muestran que las mujeres cumplieron esa condición al final del año. Ellas laboraron, en promedio, 33 horas y 50 minutos.

Los hombres, en cambio, apenas alcanzaron el mínimo requerido. Tuvieron 40 horas con 47 minutos. Es el tiempo más bajo desde que el Gobierno de la llamada Revolución Ciudadana asumió el poder.

En total, el subempleo pasó, en el último mes de 2016, de 14 % a 19,9 %. En personas, el indicador pasó de 1’050.646 a 1’564.825. Esto es 514.179 ciudadanos más en la categoría de subempleo.

Para el presidente Rafael Correa ese dato no es alarmante. Según explicó ayer durante una inauguración de obras en Quito, el incremento responde, entre otros elementos, a la elevación de la Población Económicamente Activa (PEA).

El último dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos, publicado el martes a las 09:00, señala que la PEA pasó de 7’498.528 personas, en 2015, a 7’874.021, en 2016.

David Vera, director del INEC, también minimizó el dato. Él explicó -el martes en rueda de prensa en la Secretaría Nacional de Comunicación- que la categoría de Subempleo no es necesariamente mala. Dijo que hay casos, no precisó cuántos, en los que el subempleo tiene buenas condiciones pese a ser un empleo de “menor calidad”.

También dijo que el indicador no es sinónimo de informalidad. Ese es otro dato, sin embargo, en el que el país enfrenta datos poco favorables.

Los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo, que se hace en cinco ciudades representativas con una muestra total de 31.092 encuestas familiares, aseguran que el empleo en el sector informal ocupa un lugar importante en la economía nacional. El 43,7 % de las personas con empleo están dentro de ese segmento. En diciembre de 2015, el porcentaje no superaba el 40,4 %. Una “variación estadísticamente significativa”, según el INEC.

Según el criterio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el sector informal está conformado por unidades de negocio que tienen menos de 100 trabajadores y no cuentan con Registro Único de Contribuyentes (RUC).

El periodo se amplia

Las personas sin empleo enfrentan más de un inconveniente. Las largas jornadas de búsqueda de una plaza de trabajo son un ejemplo. Hasta diciembre de 2016, el 33,5 % de los ciudadanos desempleados buscó trabajo por un periodo de entre dos y seis meses. El 25,2 %, en cambio, tardó seis meses o más en la búsqueda. En 2015, el porcentaje de personas que tardaban ese lapso era del 17,7 %. Los afortunados fueron el 23,7 %. Ellos se tomaron solo un mes.

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