Actualidad
DOBLES UNO en UN billon
Eso de que todo ser humano es único es una gran verdad. Hasta los gemelos tienen rasgos que los diferencian. Y, esto lo corrobora la ciencia. La rareza ocurre cuando dos personas son como “dos gotas de agua” y no tienen un lazo en común. Estos son los
Eso de que todo ser humano es único es una gran verdad. Hasta los gemelos tienen rasgos que los diferencian. Y, esto lo corrobora la ciencia. La rareza ocurre cuando dos personas son como “dos gotas de agua” y no tienen un lazo en común. Estos son los ‘doppelgänger’, algo así como dobles naturales exactos.
¿Podría haber alguien por el mundo confundido con un criminal solo por su parecido? Teghan Lucas se ha dedicado, junto a ayudantes de la Universidad de Adelaida (Australia), a calcular las posibilidades.
Empezó revisando 4.000 fotografías del personal militar de EE. UU. y midió sus rasgos (ojos, orejas, narices...) y distancias entre ellos para ver las probabilidades de compartir tantas como para parecerse plenamente a otra persona.
Su conclusión fue que hay una posibilidad entre un billón de compartir los rasgos faciales con un desconocido. Mientras que coincidan en las ocho medidas del cuerpo, tales como la circunferencia de la pantorrilla, la longitud del antebrazo o la anchura de la cadera, fue uno en un trillón.
Aunque el estudio de Lucas elimina casi cualquier opción de encontrar un gemelo ‘al milímetro’, soltando la regla la historia cambia. Entendiendo que un ‘doppelgänger’ es una persona parecida a otra lo suficiente como para ser confundidos, los casos se multiplican. La página ‘Twin Strangers’ ha expuesto más de 200 casos, en menos de un año de búsqueda.
Estas personas que miradas con algo de calma realmente no son iguales, pero tienen una apariencia muy similar más allá del primer vistazo, podrían ser confundidas en el procesamiento cerebral que trabaja en un primer momento sobre rasgos generales como el color o la forma del pelo o las cejas.
Lo siguiente al mirar a una persona es centrar la vista en sus ojos, boca y nariz. Los genes que conforman las caras son limitados dentro de la variedad, por lo que las coincidencias son más que posibles, según Winrich Freiwald, investigador de rasgos faciales de la Universidad de Rockefeller.
Una muestra de esto es el caso de Thomas Douglas, un conocido del mundo de la fotografía, que al viajar de Glasgow a Galway desde Stanted (Londres) encontró a su doble en el avión. Cuando tomó su vuelo y se dispuso a buscar su asiento se encontró con que ya estaba ocupado. Entonces le preguntó al sujeto que ocupaba su puesto si podía moverse de allí, y cuando lo miró a la cara, pensó: “¡***Es igual a mí!”. Ambos sonrieron para una selfie que se ha ganado miles de likes.
En muchas ocasiones, parejas que se parecen para unos no tienen nada que ver para otros. La forma en que se perciben los rasgos también influye. De ahí que encontrar un doble y que lo sea para todos sea toda una rareza.