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Nada detuvo la fiesta

Desde Guayaquil hasta la capital y otros sectores del país, la hinchada tricolor celebró el empate ecuatoriano como una victoria. Agonía, suspenso, drama al término del primer tiempo, pero revuelo, desenfreno y júbilo llenaron el alma de más de 15 millones de compatriotas.
Uno de los lugares que más personas unió fue el Diblu Fan Fest, en la explanada del estadio Modelo Alberto Spencer. Más de 10.000 fanáticos con camisetas amarillas, azules y rojas llenaron totalmente la plaza, que se estremeció con el gol de Ángel Mena que dio el 2-2.
El inicio del partido fue soñado. Los ánimos estaban por los cielos y la confianza abundaba en cada rincón del Ecuador. Al minuto 19, Christian Noboa lanzó un remate que se estrelló en el parante; le quedó a Enner Valencia, atacante del West Ham United, que marcó el 1-0. Hubo cervezas por el aire, pitos y abrazos.
Había exceso de confianza en la hinchada. Ya se alistaban para celebrar el segundo tanto, cuando Paraguay sorprendió con el empate.
El 1-2 a favor de los guaraníes trajo preocupación al país. Se iba el primer tiempo y los hinchas ya pedían cambios.
“Tienen que entrar Mena y Arroyo. Yo le tengo fe a mi selección, he venido con toda mi familia y estoy seguro de que cantaremos más goles”, comentó Jorge Villena en Guayaquil.
Y tuvo razón. En los agregados Mena con una vaselina envió la pelota adentro, y la algarabía produjo un solo grito de alegría en el país.
“Yo sabía que no íbamos a perder. Jugamos mejor que los paraguayos, que estuvieron siempre tirados atrás. Ecuador va a ir al Mundial, de eso estoy seguro”, manifestó Julián Correa, quien vio el compromiso en la Plaza Foch de la capital.
El próximo martes la selección estará defendiendo el inminente liderato ante Colombia en Barranquilla. Se empató contra un gran rival. Los hinchas lo saben, pero esperan llevarse los tres puntos contra los cafeteros.