Actualidad
Definiendo el futuro del pais
En una elección presidencial votábamos por el candidato de nuestra simpatía, que la tenía en razón de la afinidad doctrinaria: representaba al partido político en que militábamos. Por él habíamos hecho campaña, lo acompañábamos en las concentraciones y hacíamos proselitismo en su favor. Después, averiguando sus razones, algunos jóvenes me dijeron que votarían por fulano de tal, porque era amigo de su papá o pariente de ni sé quién y siempre es bueno tener contactos que permitan acercarse al presidente.
En muchos casos las razones eran aún menos “altruistas”. Se votaba por fulano para que no gane sutano y si fulano no era de alguna afinidad ideológica pero tenía más chance de lograr derrotar a sutano, se cobijaba el ciudadano en la teoría del voto útil.
Por ese tipo de situaciones se dio el caso de presidentes electos, dada la multiplicación de los candidatos, con porcentajes que no les garantizaban gobernabilidad.
Entonces se inventó el balotaje: la figura de las dos vueltas que, aunque modificada para facilitar la victoria con al menos el 40 % de los votos en primera vuelta, de todos modos ya significaba un mayor respaldo popular.
Ahora, con el aberrante “logro” de la reelección indefinida, el hecho cierto es que más del 60 % de los ecuatorianos está exigiendo un cambio y por ello, los dos candidatos lo han ofrecido.
Hoy sabremos a quién le cree más el país. Quién le inspira mayor confianza en la conducción del futuro. Si gana Lenín el temor es que nos conduzca a la situación venezolana; absolutamente indeseable para todos los sectores sociales y económicos. Perder libertades y vivir con hambre no constituye un porvenir deseable para nadie. Si gana Guillermo la inquietud surge de que nos suceda como a la Argentina y se tomen medidas de ajuste que, siendo imprescindibles, bien pueden tener presente que los sectores populares ya no resisten más apretones del cinturón. Aunque crean que exagero, si no se da un golpe de timón volverá a oírse aquella dura expresión: me piden que me ajuste el cinturón y no saben que ya me lo comí. Cualquiera que gane requerirá control social.
huertaf@granasa.com.ec