Manifestación. Decenas de personas se reunieron en los exteriores de la Embajada de México, ayer, en Quito

Cubanos a la espera del visto bueno del Gobierno mexicano

Desde el 12 de junio, cerca de 5.000 isleños están pidiendo una ‘visa humanitaria’ que les permita viajar a México y cruzar a Estados Unidos desde allí.

En la vereda, junto a la Embajada mexicana en Quito, se asientan las carpas donde duermen los cubanos. Permanecerán ahí, contaron a EXPRESO, hasta obtener una respuesta.

Desde el 12 de junio, cerca de 5.000 isleños están pidiendo una ‘visa humanitaria’ que les permita viajar a México y cruzar a Estados Unidos desde allí. ¿La razón? Aseguran que en Ecuador no tienen hogar, ni empleo.

Armando Ávila lleva siete meses en el país y no ha conseguido trabajo, no tiene ni para pagar la renta. Vive en casa de algunos amigos junto con su esposa.

Johana Castillo y Maribel Reyes son dos cubanas y están aquí desde hace un año: fueron despedidas de sus trabajos y aseguraron que, desde ayer, dormirían en la calle. Ayer, Yanelis Castillo también estuvo en el plantón, pero para entregar agua y comida a sus paisanos.

El de ayer fue el cuarto plantón de protesta, esta vez lo declararon indefinido. Peter Borges es quien encabeza el grupo. Dice que él y sus compatriotas se encuentran en una crisis humanitaria, pues muchos de ellos se quedaron sin nada para venir a Ecuador y ahora no tienen trabajo.

El colectivo basa su petición en el antecedente de cubanos en Costa Rica y Panamá, quienes acordaron con México una operación especial para llegar a EE. UU.

Mediante una carta dirigida a Enrique Peña Nieto, presidente de México, el grupo solicitó un salvoconducto para llegar a ese país. La agrupación aún no ha recibido respuesta. Les dijeron que serían citados cuando haya información, cuenta Borges.

La Embajada ya trasladó la petición a la autoridad migratoria mexicana, dijo a EXPRESO Francisco Hernández, funcionario de la delegación diplomática en la capital.

A media mañana, el grupo empezó a organizarse para comprar las carpas en las que dormirán los manifestantes.