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Correa escenifica su retirada politica
“Enviaré nuevamente el proyecto de ley de herencias y plusvalía a la Asamblea Nacional. Con la ley de plusvalía se acaba la especulación del suelo. El imperativo moral del país y del mundo es superar la pobreza. Las hidroeléctricas generan ahorro y riq

La despedida. No fue nostálgica ni alegre, más bien prolongada y agotadora. El presidente de la República, Rafael Correa, adelantó su adiós al país durante su última rendición de cuentas al país.
“Es mi último informe a la nación. En un año me voy y habrá un nuevo presidente. El país debe descansar de mí y yo también debo descansar de Ecuador”, aseguró en su segunda intervención en el plenario.
Ese anuncio, que podría alegrar a la oposición, retumbó en las paredes del salón principal de la Asamblea Nacional.
Allí, en medio de los flashes, de la iluminación y las cámaras de televisión, el primer mandatario advirtió que su último año “será muy duro porque los de luto y la derecha internacional querrán tomar poder”.
Después de una larga justificación discursiva, que hacía prever un anuncio, el jefe de Estado reveló que reenviará las leyes de herencias y de la plusvalía al Legislativo. “Eso es justicia social, una mejor distribución de la riqueza. El que tiene más, paga más”, argumentó.
Mientras el público, conformado por funcionarios, autoridades, seguidores de la revolución ciudadana y diplomáticos, lo escuchaba en silencio.
Correa mostró en power point una tabla con el nuevo cálculo para la ley de herencias. “Los que reciban hasta 175.000 dólares de herencia no tendrán que pagar nada. Pero aquellos que sobrepasen esa cifra, sí deberán pagar ese impuesto”, explicó.
Agregó que con la ley de plusvalía se terminará con la especulación del suelo y la evasión de ese impuesto. “Los recursos que generen ambos proyectos se destinarán a la educación de los grupos más vulnerables de la sociedad: los indígenas y afroecuatorianos”.
Correa resaltó que los legisladores lo han apoyado en todos los proyectos de ley para “el cambio de época que vive Ecuador. No se imaginan la ayuda que es tener un bloque leal y de compatriotas para cumplir las promesas”, señaló.
No adelantó fechas para enviar los proyectos de ley.
Pero, quizá, el mapa de la reducción de gastos del Estado resultó revelador porque es como aceptar que “las cosas no van bien”. El Gobierno eliminará instituciones casi desconocidas por los ciudadanos, o que causaban pérdidas.
Se suprimirán seis entidades: el Instituto de Idiomas, Conocimiento y Saberes Ancestrales; la Secretaría Técnica de Alianzas Público-Privadas; la Secretaría Técnica de Discapacidades; la Comisión Interinstitucional del Puerto de Manta; la Secretaría Técnica del Poder del Mercado; y la Secretaría de Economía Popular y Solidaria.
Además, en este recorte oficial se reducirán 12 viceministerios y se eliminarán dos empresas públicas: Enfarma y la Gran Nacional Minera.
El presidente de la República confirmó también las entidades que se venderán, debido a la crisis económica (aunque él nunca mencionó esas dos palabras). “Sopladora, Tame, Empresa Pública Cementera Nacional, Empresa Pública Fabricamos Ecuador, Banco del Pacífico y medios incautados: GamaTV y TC Televisión”, detalló.
Durante su primera intervención, que inició a las 11:18, Correa se refirió a la corrupción, la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto y los cambios del país.
Según la visión presidencial, el gobierno ha combatido la corrupción, aunque olvidó aludir a los exfuncionarios de Petroecuador que están involucrados en el caso de los Panama Papers. “La revolución ética es un eje del programa de gobierno”, enfatizó Correa.
Y propuso un gran pacto ético en la república. Es decir, rechazar a los candidatos que tienen capitales en los paraísos fiscales. “No tenemos vinculaciones con el caso de paraísos fiscales y el gran capital financiero”, afirmó.
El jefe de Estado además habló sobre la reconstrucción y el terremoto del 16 de abril. “Hay una Ley de Ordenamiento Territorial que es muy clara. Hay que denunciar a los que no construyen según las normas”.
Contó que hay un nuevo eje del Plan Nacional de Desarrollo: la revolución urbana, de zonas planificadas. También recordó que los nuevos impuestos (Ley de Reformas Tributarias y Ley de Solidaridad) son temporales y focalizadas, y sus recursos irán a la reconstrucción de zonas afectadas, aclaró.
El primer ciudadano del país pintó un Ecuador que no está en el imaginario social: 1’900.000 personas han salido de la pobreza, dijo, pero no aclaró que en estos últimos seis meses creció el desempleo, según las estadísticas del propio régimen.
Posicionó la ‘década ganada’, con $ 30.500 millones invertidos en educación en todos estos años y $ 2.000 millones en proyectos agrícolas y de riego. “Tenemos un país totalmente diferente al que recibimos en 2006”, sostuvo.
Según Correa, el gobierno de la revolución ciudadana ha recibido $ 36.035 millones de ingresos petroleros netos. El promedio de crecimiento del PIB fue de 3,9 % de 2007 a 2015.
Al final, todas las autoridades revolucionarias se pusieron de pie y alzaron los brazos para quedar inmortalizadas en una fotografía para el recuerdo.