Actualidad
El contagio del zika, una dimension desconocida

El mosquito aedes aegypti puede no ser la única vía de contagio del virus del Zika, presente en 21 países del continente y que en el Ecuador, a dos semanas de su llegada, ya registra 17 casos confirmados y 33 sospechosos. El panorama mundial se vuelve incierto ante las posibilidades de que la transmisión ocurra de madre a hijo, provocando microcefalia en los bebés, o por relaciones sexuales. “Se ha descrito un posible caso de transmisión sexual entre dos personas”, señaló el martes un comunicado de la Organización Mundial de la Salud, que destacó que se necesitan más pruebas para demostrar esa hipótesis, porque, por el momento, las que existen son limitadas. La inmediata disposición es investigar las posibles nuevas formas de contagio. Según el informe de la OMS, “en general, el virus necesita un vector (un medio de transporte), que es el mosquito, para infectar a las personas. Pero se ha aislado el virus también en el semen y se ha observado un caso posible de transmisión de persona a persona por vía sexual. El médico clínico intensivista Carlos Mawyin, consultado por EXPRESO, reconoce que frente al zika estamos en una especie de dimensión desconocida y que, de confirmarse las nuevas formas de contagio, podría convertirse en una pandemia. Llegaría incluso a países con clima frío donde el mosquito no prolifera. “De ser así, toda la población del mundo estaría expuesta”. Y los protocolos tendrían que agregar un brazo adicional hasta ahora no pensado: no tener relaciones sexuales durante la enfermedad y que, de tenerlas, se utilicen métodos de barrera como el condón. Pero allí surge otra preocupación. Tan poco se conoce de este virus que incluso podría permanecer en el cuerpo más tiempo del imaginado. Eso implicaría mayor tiempo de contagio, lo que preocupa en el caso de mujeres que se embaracen si se comprueba la relación de este virus con la microcefalia en el feto. “Es una enfermedad nueva que puede tener otra modalidad de manifestarse”, dice. Por eso, no sería suficiente el control del mosquito. El epidemiólogo Luis Triviño explica a este Diario que el zika es diferente al dengue y el chikinguña, pues tiene la capacidad de esconderse en los espermatozoides, pero que aún se requiere más evidencia de la transmisión sexual. El infectólogo Washington Alemán pide no centrar la atención solo en el virus, sino en el mosquito en sí y en las medidas para frenar su proliferación.