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Columpios, del exterior al interior
Este elemento entra a la casa como un recurso decorativo que a la vez puede ser funcional. ¿Se anima a convertirlo en un mueble más?

Si googlea la palabra ‘columpio’, lo primero que sale como definición es “aparato de entretenimiento”, pero este concepto en decoración cambia, ya que hoy se los puede colocar no solo en las habitaciones infantiles sino en el sitio que se prefiera, porque este, al ser un objeto decorativo, puede adaptarse a cualquier ambiente, opina la diseñadora de interiores Sofía Naranjo.
La experta considera que se trata de un elemento práctico que tradicionalmente se ha empleado en locales comerciales y escaparates, adornado de flores, en estilo vintage, elaborados en madera, cuerdas de abacá, metal, cadenas, entre otros materiales.
Pero ahora la función de los columpios se ha modificado y eso es justamente lo novedoso. Pueden servir de estanterías o mesas para soportar artículos no muy pesados como libros o adornos que no se rompan, entre otros. Apropiados para ambientes minimalistas o rústicos, todo depende de la personalidad y estilo del usuario.
Decotips
Si desea usarlos como asientos ‘flotantes’, debe asegurarse de que quien los instale lo haga directamente a la losa, viga o estructura. Estos elementos no pueden ser instalados en tumbados de yeso o cielos falsos, porque el peso puede crear peligro para la integridad del usuario. Quien realice este trabajo debe ser una persona que conozca de estructuras y seguridad, como un diseñador de interiores o arquitecto.
Al colgarlos considere la altura (no muy bajos). Por ejemplo, si quiere utilizarlos como mesa use como referencia la altura de una de ellas. Si prefiere sentarse en él, calcule la dimensión del asiento de una silla (45 cm de altura). O si lo necesita para columpiarse, tenga en cuenta el espacio para balancearse, no cerca de las paredes o de algo que impida mecerse.
Datos
- En Grecia se halló el primer rastro: Hipócrates, el padre de la medicina, recomendaba a las jóvenes columpiarse para conservar la figura. Sí, era su ‘gym’.
- Autores como Francisco de Goya y Fragonard, artista del rococó francés del siglo XVIII, representaron el columpio en sus obras.