Actualidad
Cinismo diplomatico
El discurso del presidente titular del Brasil, Michel Temer, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, fue dedicado sobre todo a validar la destitución de la presidenta Rousseff y por ende, su propia presencia en ese foro internacional. “Este ejemplo que hemos dado al mundo demuestra claramente que no puede haber democracia sin Estado de derecho”, dijo, revistiéndose de pomposa solemnidad para disfrazar su cinismo, al tratar de santificar el “impeachment” a la brasilera para hacerse del poder, salvando el escollo de la elección directa mediante voto popular; poniendo como escudo de legalidad un tergiversado y paupérrimo concepto de “Estado de derecho”, reducido a considerar la omnipotencia de normas legales secundarias, casi del orden de las reglamentarias, para imponerse en el Parlamento brasileño, sobre la manifestación soberana de la “voluntad popular” expresada en las urnas, que se ha tenido siempre como esencia del proceso democrático. La controversia entre el Gobierno de Temer y las críticas de los gobiernos bolivarianos del socialismo del siglo XXI y el retiro de los máximos representantes diplomáticos de estos países tras la destitución de Dilma, llegó a su punto máximo cuando el ministro de Exteriores de Brasil, José Serra, en una entrevista publicada por el diario español El País, tuvo la audacia y descaro de sostener, poniéndose como ejemplo, que: “Bolivia y Ecuador podrían aprender a hacer democracia con lo que ha pasado en Brasil”. “Lo de Venezuela es pura provocación”. Nos congratulemos por la posición de altiva dignidad y rechazo a la farsa política del actual Gobierno del Brasil asumida por la delegación ecuatoriana presidida por el canciller Guillaume Long y el embajador de Ecuador ante la ONU, Horacio Sevilla, al abandonar el salón de la Asamblea tras las primeras frases del discurso de Temer, junto con las delegaciones de Bolivia, Cuba, Costa Rica y Nicaragua, según comunicó el canciller Long por Twitter, como comunica cualquier decisión importante para el país, igual que lo hacía el presidente Chávez y lo hacen nuestro presidente Correa y políticos y personajes públicos del mundo entero. Una manera también de romper el cerco del silencio mediático, cuando este tiene sus propios intereses.
colaboradores@granasa.com.ec