
La ceremonia de lavado de pies se realizo anoche en La Catedral
A las 20:00 exactas dio inicio una de las tradiciones que marcan la Semana Santa, se trata del ‘Lavatorio’, ceremonia en la cual el sacerdote, en este caso el arzobispo de Guayaquil, Luis Cabrera, lava los pies de los creyentes, como parte de una costumbre bastante arraigada en la fe católica.
“Es un signo que instituye lo que es el servicio. Cuando Jesús vino a la tierra dejó su parte divina y mostró su lado humano, ya que aún siendo Dios, vino a servir y no a ser servido”, afirmó Gonzalo Castro, del movimiento Soltero para Cristo y uno de los 12 creyentes que participaron del lavado de pies.
Angélica Bonilla, de la Legión de María, se mostró muy feliz de haber estado presente durante la ceremonia. Ella explica que aunque poca gente conoce de esta práctica, el número de asistentes sigue creciendo cada año. Asimismo, destacó el sermón del monseñor Cabrera, a quien se refirió como “un pastor muy cercano, que nos entiende”.