Actualidad
Aprendiendo de los africanos

El dinero electrónico tiene años funcionando en África. La iniciativa fue del sector privado, no del público. Se lo implementó para encontrar respuesta a la poca penetración bancaria en ese continente. En 2007 Vodaphone, empresa inglesa, una de las más grandes del mundo en proveer servicio de telefonía celular, ayudó a Safaricom, el más importante operador de transferencias de dinero electrónico en Kenya, excolonia británica, donde hay más usuarios que personas con cuentas bancarias. En 2013 el total de transferencias fue 24 millardos de dólares, aproximadamente 25 % del PIB de Ecuador. Ese país tiene más de un millón de billeteras electrónicas; no es el único, hay doce países, incluyendo Sudáfrica. Sus transacciones en relación al producto interno bruto fluctúan de 0,1 % a 55 %; la primera cifra Sudáfrica, la última Kenya. Si Ecuador tuviera el movimiento de Kenya, equivaldría a 55.000 millones de dólares. En cada país la competencia es muy fuerte; en Tanzania hay ocho operadores y son muy creativos para atraer nuevas cuentas. La billetera electrónica ha transformado la forma de hacer negocios en ese país y resto de África. De una población de 55 millones de habitantes en Tanzania, 34 millones tienen billetera electrónica; el Banco Mundial afirma que es el país donde se encuentra más avanzado por los diferentes usos, se puede transferir dinero de una billetera a otra. El 60 % de los adultos tienen billetera electrónica y apenas 15 % cuentas bancarias. Se ha comenzado a hacer préstamos a través de la billetera electrónica.
A pesar de ser socialista la mayoría de los gobiernos africanos, no se les ocurrió invadir áreas que corresponden al sector privado. En Ecuador se argumentará que el uso del dinero electrónico que se quiere dar es diferente al de los africanos, supuestamente es para mejorar la situación económica y defender la dolarización. Es la diferencia lo que está muy mal; el dinero electrónico correcto sirve para facilitar las transacciones del pueblo, no es una nueva moneda que crea desconfianza. No hay que innovar en lo malo sino en lo beneficioso para el país.
colaboradores@granasa.com.ec