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Apoyo psicologico, vital para reinicio del torneo
3 partidos diferidos tiene Emelec. La paralización del campeonato le afecta, porque su agenda se volverá a saturar.

El miedo está vigente y el balón puede esperar. Los futbolistas temen que haya una réplica y que en ese momento no puedan estar con sus familiares. Por ello, los equipos manabitas aún no retoman los entrenamientos.
Los directivos de los planteles lo entienden. Inclusive, Delfín le dio todas las facilidades al zaguero central uruguayo, Rodrigo Canosa, para que rescinda el contrato y vuelva a su país. Él explicó que sentía miedo por los suyos y que prefería dejar Ecuador.
Si bien no han renunciado al equipo, otros jugadores pidieron autorización a la directiva para viajar a Quito, Guayaquil y Cuenca por esta semana. Pocos se quedaron en la zona, pero en la finca del gerente del club, Mauro Rezabala.
Efrén Mera, Marcos Cangá, Francisco Silva y el entrenador Fabián Bustos prefirieron quedarse en sus domicilios. Aunque, el técnico admite que a la menor vibración quiere irse corriendo.
Si no se presentan nuevos inconvenientes el equipo se reunirá el viernes. A partir de ese momento empezará un trabajo psicológico hasta el domingo, cuando recién volverán a hablar de fútbol.
El estadio Jocay de Manta tampoco está en condiciones de recibir espectáculos. Los focos de las tribunas se cayeron.
Algo similar ocurre en el Manta. Los jugadores fueron convocados para la tarde de ayer. Allí se iba a analizar cada caso para determinar el tipo de ayuda que requería cada uno. El fútbol no está en agenda aún porque no hay las condiciones ni los recursos básicos.
Ese fue uno de los temas de debate en la reunión del Comité Ejecutivo de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), en la que se decidió mantener la suspensión del campeonato nacional, hasta que una comisión especial conformada por: Carlos Alfaro Moreno, Luis Fernández, Mario Canessa y Nicolás Vega analice diversos parámetros, como el estado de los escenarios y la situación psicológica de todos los actores del rey de los deportes (futbolistas, árbitros, hinchas, etc.).
Mario Tamayo fue el encargado de llevar la propuesta de River, suspender de manera indefinida el torneo por respeto a los caídos y para permitir que la comisión trabaje sin la presión de fechas preestablecidas.
Luis Fernández, presidente de la Asociación de Fútbol de Manabí (AFM), aseguró que lo que se ve en la televisión “no refleja ni el 50 % ” de la catástrofe que afecta a su provincia.
“Hay que vivirlo para entenderlo. El impacto psicológico es grande. Tener que continuar nuestras labores en medio del dolor de tanta gente que perdió a su familia, su casa, su trabajo. Somos valientes y nos levantaremos, pero necesitamos que el tiempo cure las heridas”.
La paralización del campeonato nacional mermará económicamente a los clubes. Los dirigentes dejaron eso de lado, demostrando que el fútbol también tiene corazón. JLV-MGD