
Un ano a la espera del retorno de un autobus
La posibilidad de que algún bus atraviese nuevamente El Cóndor, Los Shyris, Justicia Social, Los Rosales (1 y 2) y Colinas de la Alborada se ha vuelto un hecho intermitente en los últimos 15 meses.
La posibilidad de que algún bus atraviese nuevamente El Cóndor, Los Shyris, Justicia Social, Los Rosales (1 y 2) y Colinas de la Alborada se ha vuelto un hecho intermitente en los últimos 15 meses.
Existen diversas razones para que líneas como la 47, la 84 y la 88 hayan suspendido los recorridos por las calles internas de estos barrios. Primero, porque las unidades de la 88 fueron trasladadas a la 63-Orquídeas. Luego, la 47-B y la 84 dejaron de recorrer la zona porque se asegura que el sector genera poca demanda del servicio.
“Trataremos de cubrir la demanda. Según cómo evolucione esta, podremos ampliar el servicio”, dijo César Zavala, uno de los voceros de Albosau y Anexos, cuando los vecinos presentaron la primera queja, en julio del año pasado.
“Estuvo entrando la línea 47-B por unos cuatro días, unas cuatro busetas. Luego bajaron a una diaria. Y actualmente, desde hace dos meses no entra ninguna”, detalla Laura Agurto, una vecina de El Cóndor.
Eduardo Cedeño Zúñiga, un jubilado de 81 años que reside en Los Shyris, es una de las personas que han estado insistiendo en estos 15 meses que les devuelvan el servicio. “Uno termina por cansarse. Es como si no nos tomaran en serio a los vecinos ni a los funcionarios de la ATM. Hace poco, uno de los transportistas a los que les reclamé, me respondió: La gente de la ATM no son los dueños de las unidades. Nosotros decidimos por dónde circulamos”.
Desde abril del 2017 Eduardo Cedeño se dedicó a enviar comunicados, pidiendo que les repongan el servicio. Algo similar ocurre con el comité promejoras de El Cóndor. La directiva hasta pidió que se les asigne una frecuencia de los alimentadores de la Metrovía. Tampoco hay respuesta.
La unión de los seis barrios conforma una franja de hasta 59 hectáreas, con 15 calles transversales y 20 de norte a sur. Ese es el espacio que los vecinos de estos sectores deben caminar para ubicar carros.
Estos atraviesan las avenidas principales, como la Francisco de Orellana, por el este; la José Nicolás Ramón de Jesús, por el oeste; la Destacamento Base Sur, por el sur; y la José Luis Tamayo, por el norte; creando un gran cuadrante, en cuyo interior residen cerca de 17 mil personas, según el cálculo que tiene la Policía Nacional, cuya Unidad de Policía Comunitaria ubicada en El Cóndor recibe cada cierto tiempo quejas de los vecinos por la ausencia de líneas de buses.
“Por suerte, esa zona del circuito Florida es una de las más tranquilas. Es cierto que a veces recibimos denuncias, pero son pocas. Y eso que las personas deben caminar grandes tramos para encontrar un bus”, comenta Álex Arce, uno de los uniformados asignados al barrio.
Acerca del pedido de los vecinos, Fernando Amador, director de Transporte de la ATM, le comunicó a EXPRESO que llamaría a los representantes legales de Albosau y Anexos para una reunión. “No podemos permitir que un sector de la ciudad se quede sin servicio”. El funcionario también pedirá explicación de las razones por las que continuamente suspenden los recorridos por el sector.