SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Análisis

Toque de queda en Quito: ¿más show político que solución contra el crimen?

El daño que se le hace a la sociedad quiteña es, quizá, más grande que la supuesta tranquilidad que se iba a lograr. ¿Ha servido la medida en la capital?

El gobierno de Daniel Noboa implementó un toque de queda desde el 3 de mayo de 2026.

El gobierno de Daniel Noboa implementó un toque de queda desde el 3 de mayo de 2026.EFE.

Martin Pallares
Publicado por

Creado:

Actualizado:

A estas alturas del partido, es evidente que los toques de queda son más una herramienta de comunicación política que una medida sostenible de seguridad pública. Esto, sobre todo, en el caso de Quito. En otras palabras, se trata de un show para vender la idea de que se está combatiendo al crimen organizado cuando, en realidad, este no está sufriendo un golpe determinante en su estructura ni en su negocio. Los hechos lo demuestran, al menos hasta mediados de mayo, cuando estará vigente la medida.

Hasta ahora, la única captura de alto valor en Quito es la del Gordo Paúl, quien, según el ministro del Interior, John Reimberg, es “el más peligroso de Quito”. Curiosa definición de Reimberg sobre este líder, a quien se le atribuye el mando de Los Lobos en Quito, ya que nunca antes se había conocido, al menos públicamente, que el Gordo Paúl fuera “el más peligroso de Quito”. ¿O será que la ciudad es tan segura que al “más peligroso de Quito” nadie, o muy pocos, lo conocían?

No menos curioso y llamativo fue que, para el operativo de captura del “más peligroso de Quito”, el Gobierno invitara a periodistas, a quienes amablemente se les brindó un tour guiado para que llegaran cómodamente a la detención de semejante peligro. Y en el supuesto de que el Gordo Paúl fuera, en efecto, el hombre más peligroso de la ciudad, resulta extraño que únicamente con la medida del toque de queda se lo hubiera detenido.

A nivel nacional, Reimberg ha afirmado que, hasta mediados de la semana pasada, se detuvo a 3.000 personas, de las cuales 70 son objetivos de “interés penal relevante”. Es decir, si se le cree al ministro aquello de “objetivos de interés relevante”, resulta que, de todo el universo de detenidos, apenas el 2,33 % corresponde a delincuentes de relevancia. ¿Y por qué se detuvo al 97,67 % restante?

NO TE PIERDAS | Alias ‘Gordo Paúl’ fue detenido en Quito: Policía revela cómo operaba su banda criminal

Y eso no es todo. Reimberg sostiene que se ha detenido a 3.000 personas, pero los datos oficiales del SNAI muestran que entre enero y abril no se reportó un incremento notable en la cantidad de presos. En realidad, hasta ahora no existe un balance objetivo del Gobierno sobre los operativos: no existen estadísticas completas, no se han publicado evaluaciones independientes y rara vez se demuestra que, una vez terminado el estado de excepción, el problema haya sido solucionado.

¿La finalidad es 'mostrar acción'?

Es por eso que la experta en seguridad pública Michelle Maffei ha asegurado que estas medidas son útiles para “mostrar acción”, aunque no necesariamente transformen las capacidades del crimen organizado. Su crítica apunta a que el Gobierno privilegia indicadores operativos (detenidos, armas decomisadas, allanamientos) sobre indicadores estructurales, como el debilitamiento financiero de las mafias o la reducción sostenida de homicidios.

Lo que dice Maffei confirma, entonces, que el toque de queda es más una herramienta de comunicación política que una medida que afecte a la estructura criminal. En realidad, la utilidad de estas medidas se reduce a producir imágenes que generan el espejismo de que se está ejerciendo control. Esta ilusión se sustenta en lo que se observa en medios y redes: militares en las calles, patrullajes, retenes en calles y carreteras, allanamientos televisados y transmitidos casi en vivo y en directo, barrios vacíos y cifras diarias de detenidos y decomisos. Todo eso tiene un fuerte impacto simbólico y mediático: transmite la idea de un Estado actuando con dureza.

Alias ‘Gordo Paúl’, presunto líder de Los Lobos, fue capturado durante operativos en Quito.

Alias ‘Gordo Paúl’, presunto líder de Los Lobos, fue capturado durante operativos en Quito.Cortesía

Maffei sostiene algo que es clave en el debate: la mayor parte de las muertes violentas ocurren fuera del horario del toque de queda. Para muestra, un par de botones: el asesinato en El Oro de la jueza Lady Pachar, el 11 de mayo, a las seis de la tarde; y el de Allison Gavilánez, grabado por cámaras de seguridad, cuando estaba con su novio, a plena luz del día en Guayaquil.

El costo del toque de queda para Quito

Ahora bien, si la medida no ha servido para reducir estructuralmente el crimen organizado, sí ha producido enormes costos para Quito. Según reportes de los gremios turísticos, el sector gastronómico, los bares y los sitios de entretenimiento nocturno han reportado caídas de entre el 30 % y el 40 %. El presidente del Buró del Centro Histórico de Quito, Ricardo Sánchez, dijo que las ventas habrían caído alrededor del 50 % en establecimientos vinculados a la vida nocturna.

De acuerdo con un informe de este Diario, la Asociación de Bares y Discotecas advirtió que ciertos negocios podrían perder hasta el 80 % de sus ingresos porque el horario restringido coincide con las horas de mayor consumo. Gremios nacionales de restaurantes proyectaron pérdidas promedio del 40 % para mayo de 2026 y alertaron sobre despidos y cierres temporales.

Aunque no hay cifras consolidadas, el daño que se le hace a la sociedad quiteña es, quizá, más grande que la supuesta tranquilidad que dizque se iba a lograr. Empresarios del sector turístico sostienen que en el extranjero, las agencias de viajes prefieren no enviar a sus clientes a un país donde hay toque de queda. Y que si los envían a Galápagos, les obligan a quedarse encerrados en algún hotel cerca del aeropuerto.

Un empresario de una fábrica de quesos en la provincia de Imbabura contó que los choferes que llevan su producto a Quito tienen que quedarse a dormir en los estacionamientos de los supermercados donde entregan la mercancía.

Y aunque el ministro Reimberg haya salido a negarlo, Cristian Puente, director encargado de la ARCH, dijo que uno de los factores que incidieron en la crisis de la venta de combustibles fueron las dificultades que el toque de queda produjo para los transportistas de gasolina y diésel.

¿Ha servido de mucho el toque de queda en Quito? Por el momento, han sido más grandes las molestias que los beneficios.

tracking