Quito despide a Max, el perrito comunitario más querido, con un homenaje en El Ejido
En el estadio de la Politécnica, los estudiantes dieron un primer adiós a Max, el presidente vitalicio de los Poliperros. Hubo flores y recuerdos

Max vivió durante 15 años en las instalaciones de la Escuela Politécnica Nacional.
Lo que debes saber
- Hace 15 años, Max llegó a la Politécnica y nunca se fue. Los estudiantes lo acogieron y se convirtió en un perro comunitario
- Su presencia impulsó el Club de Bienestar Animal de la universidad. Murió el pasado 6 de abril
Max, el perrito comunitario que durante años caminó entre las aulas y espacios de la Escuela Politécnica Nacional (EPN), murió el 6 de abril de 2026 y su partida deja un vacío difícil de llenar para quienes compartieron con él dentro y fuera del campus.
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“Grandote”, “Toby” o incluso el “presidente vitalicio” de los Poliperros, como lo bautizaron con cariño, acompañó por cerca de 15 años la vida universitaria. Su historia no solo arrancaba sonrisas: también motivó la creación del Club de Bienestar Animal de la institución.
Tres días después de su muerte, el 9 de abril, estudiantes y amigos se reunieron en el estadio de la Politécnica para darle el primer adiós. Hubo flores, recuerdos y silencios largos frente a la tumba de un perro que, sin saberlo, se volvió símbolo de comunidad.
Pero la despedida no termina ahí. Este sábado 11 de abril, desde las 09:00, Quito tendrá un homenaje abierto en el arco de la Circasiana, en el Parque El Ejido, uno de los lugares favoritos de Max, donde solía pasar los fines de semana. La invitación es para vecinos, estudiantes y cualquiera que alguna vez se haya cruzado con él.
“Queremos que este sea un momento para recordarlo”, explica María Fernanda Orquera, presidenta del Club de Bienestar Animal. Por eso, más que donaciones, el enfoque está en el homenaje.
Las flores que lleguen no serán desechadas: una exestudiante las transformará en compost para nutrir los árboles de la universidad, cerrando el ciclo de forma simbólica.
Como parte del tributo, también se colocará una pequeña placa en El Ejido, marcando uno de los espacios donde Max fue feliz.
El legado que deja Max
Su legado apunta más allá de la memoria. El próximo 14 de abril, el Club junto a la Facultad de Ciencias Administrativas entregará al Municipio un manual de manejo responsable de perros comunitarios, elaborado como tesis por dos exestudiantes. La propuesta busca cambiar la forma en que la ciudad entiende el cuidado animal.
“No es solo darles de comer”, recalca Orquera. La apuesta es más amplia: educación, responsabilidad y control de la fauna urbana.

El Club de Bienestar Animal de la Politécnica realizó un homenaje a Max, el presidente vitalicio de los Poliperros.
En esa línea, también impulsarán una campaña de esterilización como homenaje a Max. La idea es que en lugar de regalar alimento, cada persona esterilice a un perro. “El problema no se soluciona con más comida o refugios, sino con control responsable”, insiste.
Una estatua del "presidente vitalicio"
Incluso hay planes para inmortalizarlo. Orquera menciona que en el laboratorio de fundición de la Politécnica realizarán una estatua en su honor, un proyecto que tomará más tiempo, pero que busca mantener viva la imagen de quien, sin ser humano, logró unir a toda una comunidad.