El misterioso tapir andino visto en Quito: ¿por qué causa tanta expectativa?
Una cámara trampa registró al esquivo tapir andino en Quito. La especie, en peligro de extinción, evidencia la importancia ecológica del territorio

El tapir andino cumple un rol importante en la regeneración de los ecosistemas.
En medio de los bosques húmedos y silenciosos de la Cordillera Oriental de Quito, una cámara trampa captó una imagen que pocos esperaban ver: un tapir andino caminando por el Distrito Metropolitano.
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El registro, considerado histórico por investigadores y expertos en conservación de acuerdo con el MUnicipio, marca la primera evidencia documentada de esta especie en esa zona de la capital.
El hallazgo ocurrió el 27 de abril de 2026, fecha en la que se conmemora el Día Mundial del Tapir, y rápidamente despertó expectativa, no solo por lo inusual del avistamiento, sino por lo que representa para los ecosistemas quiteños.
Una especie en peligro
El tapir andino (Tapirus pinchaque), también conocido como tapir de montaña, es uno de los mamíferos más esquivos y amenazados de Sudamérica. Su presencia suele interpretarse como una señal positiva: donde vive un tapir, el bosque todavía conserva condiciones saludables.
La especie cumple un papel clave en la regeneración natural de los ecosistemas. Por eso es conocido como el “arquitecto del bosque”, ya que dispersa semillas mientras se desplaza por amplios territorios y contribuye al equilibrio ecológico de páramos y bosques andinos.
Meses de monotireo
El registro fue posible tras meses de monitoreo con cámaras trampa instaladas en la Cordillera Oriental, dentro de un trabajo conjunto entre la Secretaría de Ambiente de Quito, el Fondo Ambiental y el Laboratorio de Ecología y Conservación de Carnívoros de la Universidad San Francisco de Quito.
Pero detrás de la emoción también existe preocupación. El tapir andino está catalogado en peligro de extinción debido principalmente a la pérdida de hábitat y la caza. Se estima que quedan menos de 2.500 individuos entre Ecuador, Perú y Colombia.
Por ello, su aparición del animal en territorio quiteño pone en la mesa la presión humana sobre los ecosistemas andinos y la urgencia de fortalecer corredores ecológicos que permitan la supervivencia de especies amenazadas.
“Que se registre el tapir en Quito no es casualidad. Es el resultado de un territorio que apuesta por la conservación y la vida”, señaló el secretario de Ambiente, Santiago Sandoval, tras conocerse el hallazgo.