análisis económico
¿Menos burocracia y más inversión? Así funcionaría el modelo económico del Gran Quito
Los impulsores del proyecto aseguran que la creación de nuevos cantones permitiría reducir la burocracia, redistribuir recursos y atraer inversión privada

La reconocida revista británica Wanderlust Travel Magazine ha nominado a Quito como la Ciudad Más Deseada del Mundo
Lo que debes saber
- La propuesta de la sociedad civil plantea dividir el Distrito Metropolitano en nuevos cantones con autonomía administrativa y presupuestaria
- Sus promotores afirman que atraer inversión privada será clave para concretar proyectos de regeneración urbana
- Calculan que las nuevas alcaldías requerirían unos 800 funcionarios, frente a los más de 22.500 empleados actuales del Municipio
La propuesta del Gran Quito ha abierto un nuevo debate sobre el futuro administrativo y financiero de la capital. Mientras algunos sectores advierten que la creación de nuevos cantones podría incrementar la burocracia, sus impulsores sostienen que el modelo permitiría justamente lo contrario: reducir el tamaño del aparato municipal y acercar la gestión pública a los ciudadanos.
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El proyecto plantea una reorganización territorial del actual Distrito Metropolitano de Quito mediante la creación de nuevos cantones y, posteriormente, la conformación de una Región Autónoma integrada por seis municipios.
La iniciativa contempla que Calderón, Los Chillos e Ilaló se conviertan en cantones con autonomía administrativa y presupuestaria propia.
El debate sobre la burocracia
Uno de los principales cuestionamientos a la propuesta gira en torno al posible crecimiento del aparato de la burocracia. Sin embargo, el arquitecto Jorge Ramón Gallegos, uno de los promotores, asegura que los números apuntan en otra dirección.
Según sus estimaciones, la creación de tres nuevas alcaldías requeriría alrededor de 800 funcionarios técnicos seleccionados mediante concursos públicos.
En contraste, sostienen que el Municipio de Quito cuenta actualmente con más de 22.500 funcionarios, una cifra que, según recuerdan, se encontraba por debajo de los 8.000 empleados durante la administración de Paco Moncayo.

El proyecto plantea la conformación de una región integrada por seis cantones.
La propuesta plantea una reestructuración institucional que incluiría la eliminación o fusión de dependencias consideradas duplicadas, así como la optimización de puestos que, a criterio de sus impulsores, han perdido funcionalidad con el paso del tiempo.
Bajo este escenario, Quito Central reduciría significativamente su estructura administrativa y retornaría a una planta cercana a los 8.000 funcionarios. Sumados los 800 empleados de los nuevos cantones, el sistema completo tendría alrededor de 8.800 servidores públicos, menos de la mitad de los actuales.
Ramón Gallegos sostiene que esto representaría un ahorro potencial equivalente a más de 13.000 salarios dentro del esquema municipal.
¿De dónde saldrían los recursos?
Otro de los puntos centrales del debate es el financiamiento. La propuesta señala que una parte de los recursos podría obtenerse mediante la monetización de bienes estatales subutilizados o abandonados.
Ramón Gallegos señala que existirían más de 200 inmuebles públicos con potencial para generar ingresos a través de distintos mecanismos de aprovechamiento económico.
Los recursos obtenidos podrían destinarse a proyectos estratégicos de regeneración urbana y a nuevas infraestructuras.
Entre ellas figura la construcción de un nuevo centro cívico metropolitano, cuyo costo referencial se calcula en aproximadamente $ 800 millones.
Para Ramón Gallegos, el éxito de cualquier transformación urbana dependerá principalmente de la capacidad para atraer inversión privada. A su juicio, ni el Municipio ni el Gobierno Central cuentan con recursos suficientes para financiar por sí solos los proyectos que requiere la ciudad, por lo que será necesario establecer reglas claras y mecanismos que generen confianza para el sector empresarial.