Qué hacer en quito
A una hora de Quito hay 15 pirámides, llamas y un museo inmersivo: así es Cochasquí
Este destino permite conocer la cultura Caranqui, recorrer senderos, visitar el Museo Quilago y acampar entre naturaleza

Si buscas una experiencia instagrameable, Cochasquí ofrece 50 llamas para interactuar y alimentar, rodeadas de paisajes andinos que sorprenden a visitantes.
El pasado cobra vida en Cochasquí
- Parque Arqueológico Cochasquí conserva 15 pirámides y nueve montículos funerarios en Pichincha.
- El Museo Quilago explica la historia Caranqui y la resistencia indígena ante la expansión inca.
- El parque ofrece recorridos guiados, arqueología educativa, camping y 50 llamas para interactuar durante la visita.
A poco más de una hora de Quito existe un lugar donde la historia se puede caminar, tocar y hasta experimentar. El Parque Arqueológico Cochasquí, ubicado en la parroquia Tocachi, en el cantón Pedro Moncayo, ofrece un recorrido por uno de los principales vestigios de las culturas preincaicas del norte de Ecuador.
En sus más de 85 hectáreas se levantan 15 pirámides truncas y nueve montículos funerarios, estructuras monumentales que permiten acercarse a la vida, las costumbres y la cosmovisión de los pueblos que habitaron esta zona de Pichincha.
El sitio, asociado con la cultura Caranqui, se convirtió en una parada ideal para quienes buscan turismo cultural, naturaleza y una experiencia diferente cerca de Quito.

Cochasquí alberga 50 llamas que los visitantes pueden alimentar e interactuar, convirtiendo el recorrido en una experiencia natural, cercana e instagrameable.
La visita comienza en la zona monumental, donde un sendero renovado conduce hacia las estructuras arqueológicas. De las 15 pirámides, nueve tienen rampa, mientras que las restantes no cuentan con esta característica. A ellas se suman nueve montículos relacionados con actividades ceremoniales y funerarias.
La visita no es únicamente contemplativa. Los recorridos son guiados para que el turista conozca qué significaban estas estructuras y cómo se relacionaban con la sociedad que ocupó el territorio.
Pedro Fiallos, arqueólogo especialista del Parque Arqueológico Cochasquí, explica que la intención de la renovación es que el visitante pueda comprender el patrimonio y no solamente observarlo.
“La idea de venir a sitios como Cochasquí es conocer nuestras raíces, nuestra historia y nuestra identidad”, señala Fiallos.
Museo Quilago: una experiencia inmersiva
Uno de los principales atractivos de la renovación del parque es el Museo Inmersivo Quilago, dedicado a la cacica Quilago, una de las figuras más representativas de la Nación Caranqui.
El museo está dividido en tres salas. La primera está dedicada al área paleontológica y reúne fósiles y evidencias encontradas en la zona del macizo del Mojanda. La segunda, denominada Sala Quilago, permite conocer aspectos de la cultura Caranqui y la historia de esta lideresa. La tercera aborda la ocupación inca en el territorio.
Quilago fue una dirigente política, militar y religiosa vinculada al cacicazgo de Cochasquí. Según las crónicas históricas, enfrentó la expansión del ejército de Huayna Cápac y protagonizó episodios de resistencia frente a la conquista inca.
El recorrido por el museo dura aproximadamente 30 minutos y complementa la visita a las estructuras arqueológicas.

El Museo Quilago presenta la historia Caranqui mediante una experiencia inmersiva que permite conocer sus costumbres, territorio, líderes y legado ancestral.
Arqueólogo por un día
Cochasquí también propone una actividad pensada especialmente para acercar la arqueología a niños, jóvenes y adultos.
En el espacio de arqueología educativa, los visitantes pueden convertirse en “arqueólogos por un día”. Con la orientación de guías especializados, participan en una excavación didáctica, identifican materiales y reconstruyen parte de una historia a partir de sus hallazgos.
Eso sí, no se trata de piezas originales: se utilizan réplicas de materiales arqueológicos para que la actividad sea segura y educativa.
“Queremos que la gente pueda experimentar lo que hace un arqueólogo y entender la importancia de educar y conservar nuestro patrimonio”, explica Fiallos.

Las pirámides de Cochasquí forman parte de un complejo arqueológico que permite acercarse a la historia, arquitectura y cosmovisión de los Caranquis.
Naturaleza, camping y una experiencia con bizcochos
La visita puede extenderse más allá de las pirámides. El parque cuenta con un sendero elevado para recorrer la zona y disfrutar del paisaje, además de espacios para picnic y camping.
- El picnic cuesta $1,50 por persona, mientras que el camping tiene un valor de $3,08 por persona por noche. El espacio incluye un área privada para fogata o asado. También existe alquiler de carpas, sujeto a disponibilidad.
- El ingreso al camping es desde las 15:00 y el check-out se realiza entre las 08:00 y 12:00. Después de ese horario se aplica un recargo del 100%. No está permitido ingresar con vehículos al área de camping ni llevar mascotas.
Otra opción es la experiencia del horno de leña, donde, con reserva y un mínimo de dos personas, los visitantes pueden preparar bizcochos y luego acompañarlos con café o chocolate.

Cochasquí ofrece espacios para camping donde los visitantes pueden pasar la noche, preparar alimentos y disfrutar del paisaje natural de Pichincha.
¿Cuánto dura y cuándo visitar Cochasquí?
El Parque Arqueológico Cochasquí está abierto de lunes a domingo, de 08:00 a 16:30. El último recorrido guiado comienza a las 15:30.
Las guianzas empiezan aproximadamente cada 15 minutos y se conforman según la llegada de los visitantes, con grupos de hasta alrededor de 30 personas.
El recorrido por la zona ecológica puede tomar cerca de una hora y media. Sumado al museo y la zona monumental, la experiencia completa puede durar alrededor de dos horas.
Los fines de semana el parque recibe aproximadamente entre 100 y 200 visitantes, una muestra del interés que despierta este espacio patrimonial.