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Diario Expreso Ecuador

De 2018 a 2026: el recorrido de Diana Atamaint al frente del CNE

Diana Atamaint deja la presidencia del CNE tras ocho años de gestión. José Cabrera asume el cargo de cara a las elecciones seccionales de 2026

Diana Atamaint, expresidenta del CNE, durante una sesión oficial en Quito, al frente del organismo desde 2018.

Diana Atamaint, expresidenta del CNE, durante una sesión oficial en Quito, al frente del organismo desde 2018.Foto: Flickr

Valeria Alvear
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Lo que debes saber

  • Finalización de funciones: Diana Atamaint concluye un periodo de ocho años al frente del CNE, dejando el cargo en pleno desarrollo del proceso para las elecciones seccionales de 2026. 
  • Nuevo liderazgo: El pleno del organismo designó al consejero José Cabrera como el nuevo presidente de la institución para liderar los próximos comicios de noviembre.
  • Gestión bajo escrutinio: La administración saliente estuvo marcada por procesos de fiscalización, tensiones con partidos políticos y la organización de elecciones anticipadas.

Este jueves 11 de junio de 2026, Diana Atamaint dejó el cargo como titular del Consejo Nacional Electoral (CNE) luego de ocho años de gestión. Este relevo institucional se produce en pleno desarrollo del proceso para las elecciones seccionales de noviembre de 2026. Tras su salida, el pleno del CNE asignó a José Cabrera como el nuevo presidente del organismo electoral.

A lo largo de su mandato, la administración de Atamaint estuvo marcada por una intensa actividad democrática y constantes controversias políticas. Bajo su dirección se organizaron procesos clave como las Elecciones Seccionales y del CPCCS (2019 y 2023), las Elecciones Generales (2021), las Elecciones Presidenciales y Legislativas Anticipadas (2023), el referéndum y consulta popular de 2024, y los comicios presidenciales junto al referéndum constitucional de 2025

De las aulas y el activismo Shuar a la conducción del poder electoral

El ascenso de Atamaint a la palestra pública comenzó mucho antes de su llegada al poder electoral. Oriunda de Morona Santiago y actualmente de 54 años, hizo historia en 2006 al ser elegida diputada nacional por el movimiento Pachakutik, convirtiéndose en la primera mujer de la nacionalidad Shuar en acceder al Congreso. 

Posteriormente, durante el Gobierno de Rafael Correa, se desempeñó brevemente como Subsecretaria de la Amazonía en el Ministerio de Agricultura, cargo al que renunció para postularse con éxito como asambleísta en el periodo 2009-2013.

Su perfil combina la academia y la gestión pública: es ingeniera comercial por la Universidad de Cuenca, posee una maestría en Gestión del Desarrollo Social por la Universidad Andina Simón Bolívar y cuenta con experiencia en docencia universitaria.

Diana Atamaint ha sido presidenta del CNE desde 2018, cuando se posesionó el actual Pleno.

Diana Atamaint ha sido presidenta del CNE desde 2018, cuando se posesionó el actual Pleno.Cortesía: CNE.

Con este bagaje, en noviembre de 2018, el pleno del CNE la eligió como presidenta definitiva de la institución, acompañada por Enrique Pita en la vicepresidencia. La nueva directiva asumió de forma inmediata el reto de organizar las complejas elecciones seccionales y de consejeros del CPCCS de marzo de 2019.

Lea también|¿Quién es José Cabrera, nuevo presidente del CNE tras la remoción de Diana Atamaint?

Juicio político en 2019: el primer gran desafío a su gestión

El debut de Atamaint no estuvo exento de turbulencias. Con apenas un año en el cargo, el Consejo de Administración Legislativa (CAL) aprobó en diciembre de 2019 un pedido de juicio político en su contra por presunto incumplimiento de funciones. 

La censura, impulsada por los entonces asambleístas del movimiento CREO, Jeannine Cruz y Fernando Flores, se fundamentó en la supuesta emisión de sentencias sin motivación en la delegación electoral de Los Ríos y la falta de atención al derecho de petición en el caso Yasuní.

Asimismo, los interpelantes la acusaron de no actuar oportunamente ante las denuncias presentadas por los propios consejeros Enrique Pita y Luis Verdesoto sobre supuestos actos de corrupción cometidos por un funcionario del organismo. A pesar de la presión política, en enero de 2020 la Comisión de Fiscalización archivó la causa al no alcanzar los votos necesarios para llevar el caso al Pleno de la Asamblea Nacional.

Tensiones diplomáticas y observadores bajo la lupa en las presidenciales de 2021

Superado el fantasma del juicio político, la gestión de Atamaint enfrentó un riguroso escrutinio durante las elecciones generales de febrero de 2021. Días antes de los comicios, el vicepresidente Enrique Pita solicitó formalmente revocar la acreditación de los observadores internacionales españoles Juan Carlos Monedero y Manu Pineda.

Ambos ciudadanos habían publicado mensajes en la red social Twitter (ahora X) respaldando abiertamente al binomio del movimiento Revolución Ciudadana (Andrés Arauz y Carlos Rabascall) y alertando sobre supuestos planes oficiales para suspender los comicios.

Aunque Atamaint expresó públicamente su preocupación por el quiebre de los principios de imparcialidad y neutralidad que rigen la observación electoral, la revocatoria formal no llegó a concretarse antes de la jornada del 7 de febrero debido a los tiempos de los informes técnicos.

Finalmente, los delegados extranjeros permanecieron en el país bajo la figura de acompañamiento técnico, pero bajo una fuerte vigilancia mediática.

Cuestionamientos de la Revolución Ciudadana en los comicios presidenciales

Las tensiones con los sectores políticos registraron un nuevo episodio durante el proceso de elecciones presidenciales, donde se disputaba la primera magistratura entre Luisa González y Daniel Noboa. En esa jornada, la gestión del organismo electoral fue cuestionada por integrantes del movimiento Revolución Ciudadana.

Frente a los señalamientos del expresidente Rafael Correa, quien afirmó que se habría configurado un perjuicio electoral mediante la supuesta alteración química de las papeletas de votación, Diana Atamaint rechazó públicamente dicha tesis.

Durante el acto de apertura de las urnas, la funcionaria aseguró que el material electoral se elaboró bajo estrictos protocolos de seguridad y control, los cuales contaron con la fiscalización de los delegados de las propias organizaciones políticas, incluida la agrupación interpelante.

El expresidente prófugo, Rafael Correa, explicando el supuesto fraude con la tinta transferible en distintas entrevistas.

El expresidente prófugo, Rafael Correa, explicando el supuesto fraude con la tinta transferible en distintas entrevistas.Foto: Captura de pantalla

Defensa de la imparcialidad y balance final ante las elecciones de 2026

En el tramo final de su mandato, Atamaint defendió con firmeza la independencia de la institución frente a acusaciones que la señalaban como supuesta operadora política del Ejecutivo. 

Las críticas se avivaron por la designación de un familiar suyo en el servicio exterior; sin embargo, la funcionaria aclaró que su hermano accedió a un puesto consular por méritos académicos propios y no por favores políticos.

Asimismo, defendió los avances técnicos alcanzados en el CNE, destacando la eliminación de los históricos "apagones informáticos" y la agilidad en la entrega de resultados oficiales aceptados por las organizaciones políticas. 

Respecto a la depuración del registro partidario, la presidenta saliente dejó en marcha los procesos de descargo para agrupaciones como Unidad Popular y Construye, dejando un mapa electoral de 14 organizaciones nacionales habilitadas para las elecciones seccionales de noviembre de 2026.

El cierre de un ciclo y el reto inmediato de José Cabrera

La salida de Diana Atamaint concluye un periodo de ocho años al frente del Consejo Nacional Electoral. Tras convertirse en la primera mujer de la nacionalidad Shuar en presidir el organismo rector del sufragio en Ecuador, su administración finaliza tras coordinar los procesos electorales de la última década. 

A partir de este relevo, la dirección asumida por José Cabrera tiene la responsabilidad de organizar las elecciones seccionales programadas para noviembre de 2026, en un entorno político que requiere la aplicación de las normativas vigentes y la imparcialidad de la institución.

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