Polarización política destructiva
Ecuador enfrenta una polarización entre ADN y RC que amenaza la democracia y hace necesaria una alternativa frente al autoritarismo en las próximas elecciones

Tanto RC como ADN cuentan con una base electoral sólida de alrededor del 30 % cada uno, con la que disputan el poder, pero coinciden en actitudes populistas para instaurar un régimen autoritario.
El Ecuador vive una polarización política destructiva que está hundiendo al país, promovida por dos grupos a través de campañas propagandísticas millonarias. Saben que manteniéndose como contradictores cierran la posibilidad a los ciudadanos de optar por otra alterativa, la cual está dispersa, y en la que abundan pretendientes a liderarla, pero incapaces de articular objetivos nacionales o locales que convoquen y unan a esa mayoría.
Política
Un mes después, ADN aún no anuncia los nombres de sus candidatos a las seccionales
Richard Josue Jimenez Mora
El país necesita la mayor unidad posible para enfrentar problemas estructurales que se siguen profundizando. En la polarización existente reducida al aplauso de lo que haga el Gobierno o de criticar lo que hace, siguen creciendo las angustias de los ecuatorianos. Ambos grupos cuentan con una base electoral sólida de alrededor del 30 % cada uno, con la que disputan el poder, pero coinciden en actitudes populistas para instaurar un régimen autoritario, controlando los poderes del Estado, al CPCCS para captar los organismos de control, manipular la justicia, organismos electorales para controlar la actividad política, someter a los medios de comunicación, con lo cual destruyen los cimientos de la democracia, la cual se sustenta en la división de poderes, respeto a la institucionalidad, la seguridad jurídica, la libertad de expresión. En esos planes autoritarios hay que reconocer que la RC avanzó mucho más que ADN.
Autoritarismos vs. democracia
No se trata de la clásica división izquierda-derecha; la disyuntiva es apoyar gobiernos autoritarios que impongan sus creencias o a gobiernos democráticos que respeten y hagan respetar la ley y tengan la firmeza para no ser arrasados por el crimen organizado y sus tentáculos transnacionales
Si no existe una alternativa con apoyo electoral y económico para enfrentar a los dos grupos, estos continuarán imponiéndose; saben que con una minoría pueden ganar, por eso nada han hecho para que las elecciones de alcaldes y prefectos se elijan al menos con una mayoría como se elige al presidente. Los dos conocen que tienen el porcentaje de votos para ganar ante candidaturas dispersas, como sucedió con el actual alcalde de Quito, que llegó al cargo con muy escaso respaldo.