No son lo mismo
Hay quienes concluyen que Noboa y Correa son lo mismo, pero la diferencia más determinante entre ambos está en cómo han abordado al crimen organizado

Correa facilitó la operación del narco. Noboa ha retomado la cooperación militar con Estados Unidos y ha capturado a líderes de los GDO.
Existe un sector de la opinión pública que se opuso al autoritarismo y al viraje criminal del correísmo, y que hoy cuestiona al actual gobierno con una conclusión radical: ‘Noboa y Correa son lo mismo’. Peligrosa distorsión. Es verdad que durante el gobierno de Noboa han ocurrido hechos graves: corrupción en casos como Progen, el crimen cometido por militares contra los cuatro chicos de Las Malvinas, tensiones con la prensa crítica, como evidencia la confrontación con este diario. Sin embargo, esos mismos casos demuestran que Noboa y Correa no son lo mismo.
Quito
Operativo traslada el foco del crimen a cuatro zonas de Quito: 60 personas capturadas
Gabriela Alejandra Echeverria Vásquez
Rafael Correa nunca permitió que un caso grave de corrupción fuera llevado ante la justicia. Por el contrario, persiguió a los denunciantes. Hoy, por el caso Progen, hay más de 20 exfuncionarios procesados. Los militares responsables del crimen de Las Malvinas están presos y sentenciados. En contraste, Correa permitió que casos como el del Jorge Gabela quedaran en la impunidad. Correa posicionó a la prensa como enemiga de la sociedad. Para neutralizar a ese enemigo impuso una ley de Comunicación que asedió a medios y periodistas; llegó a controlar 33 medios; desde las sabatinas no solo acosaba a voces críticas, sino que generó una cultura de odio que persiste hasta hoy; persiguió judicialmente a plumas como Fernando Villavicencio, Emilio Palacio, Juan Carlos Calderón y a diarios como El Universo. Sí: hoy existe una tensión preocupante con voces críticas, pero los hechos y los escenarios no son los mismos.
Ecuador
Hallan 900 kilos de droga en operativo binacional contra facción disidente de las FARC
Gabriela Alejandra Echeverria Vásquez
Correa y Noboa son dos opuestos, no iguales
La diferencia más determinante entre Correa y Noboa está en cómo han abordado el fenómeno del crimen organizado. Correa facilitó la operación del narco a través de acciones concretas: la salida de la base de Manta, el desmantelamiento de la UIES y dejar al país sin radares. Noboa ha retomado la cooperación militar con Estados Unidos y ha capturado a líderes de los GDO más peligrosos del país. Es que, vamos: Correa hizo campaña para impedir la extradición de narcotraficantes; Noboa empezó a extraditarlos. Ese solo hecho ilustra a dos opuestos, no a dos iguales. Equiparar al actual presidente con un prófugo sentenciado por corrupción no solo zanja el debate en una conclusión errada, sino que nos aleja de una dinámica crítica capaz de señalar los errores del Gobierno, promover su corrección y, al mismo tiempo, reconocer sus aciertos.