La hora de Francia
La declaración del presidente francés, pese a las objeciones que podrían hacérsele, muestra a Francia como aliado confiable en esta etapa confusa...

El presidente francés Emmanuel Macron (derecha) llega al Hotel Royal antes de la cumbre del G7 en Evian-les-Bains, Francia, el 15 de junio de 2026.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha anunciado el envío de medios militares, es decir de soldados, radares, equipos de defensa, según sus palabras, a Arabia Saudita, para proteger Yanbou, que es una terminal estratégica para la exportación del petróleo en el Mar Rojo. No es una decisión que definirá por supuesto, geoestratégicamente la región, pero es un gesto extraordinariamente significativo en un momento en que el Oriente Medio vive un ambiente de confusión, con un Irán que no acaba de rendirse y que ahora ha puesto sus condiciones para negociar la paz, y con la pérdida adicional del estrecho de Bab el Mandeb, que permitía la exportación de buena parte del crudo de Arabia Saudita hacia el Mar Rojo a causa de los hutíes, quienes han demostrado una fuerza y una organización militar apoyada por inteligencia artificial que no estaba prevista al declarar la operación contra Irán.
Arabia Saudita se encuentra sola luchando contra los hutíes, sufriendo el ataque de drones sobre su territorio, y con las dos vías de salida al mar de su petróleo, la que va por los estrechos de Ormuz y de Bab el Mandeb, cerradas.
En realidad, y como señala el editorial de Le Monde, “L’Arabia saudite, le petrole et la parole de la France”, esta última no ha hecho sino cumplir con los compromisos contraídos firmados con anterioridad con los países del Golfo. La declaración del presidente francés, pese a las objeciones que podrían hacérsele, muestra a Francia como aliado confiable en esta etapa confusa, por decir lo menos, en que a cada momento se anuncia haberse alcanzado un acuerdo, pero que los ataques y bombardeos subsiguientes vuelven a cero.
Economía y negocios
Agricultores piden más control para evitar la especulación por las lluvias
Lina Zambrano
El dilema entre Medio Oriente y Ucrania
La decisión de Macron ha sido objetada, como no era menos de preverse, por el jefe del partido de izquierda Jean-Luc Mélenchon, por hacer partícipe a Francia de una guerra que no declaró. Es la típica acusación de los partidos de izquierda europeos que no hacen sino recitar su antibelicismo.
Más de consideración son las objeciones que se pueden hacer de que la prioridad para Francia es Europa y Europa es Ucrania. Distraer fuerzas y medios militares no parece lo más adecuado. La otra, el costo que podría traer al presidente francés posibles pérdidas humanas y de equipos. Es una decisión difícil la tomada por el presidente pero que honra a Francia como aliado confiable y fortalece la relación con los países árabes del Golfo.