Cambios en la Reserva Federal
El nombramiento del nuevo presidente de la Reserva Federal es importante para nuestra vida económica, por el vínculo monetario con EE.UU.

Kevin Warsh, nuevo presidente de la Reserva Federal, enfrenta desafíos económicos.
¿Nos importa? Sí, mucho. El Senado de EE.UU. confirmó a Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal el miércoles 13 de mayo pasado. El nuevo funcionario es un experimentado abogado y profesor universitario, con una larga lista de responsabilidades cumplidas en la entidad monetaria y el sector privado.
El rol del presidente de la Fed y sus límites reales
Nominado por el presidente Trump para su actual cargo, sin duda viendo en él un personaje orientado a la búsqueda de la reducción de las actuales tasas de interés, que ha sido un tema sobre el cual se ha quejado reiteradamente respecto de las decisiones de la Reserva Federal. Sin embargo, Warsh no la tiene fácil.
En primer lugar, porque las decisiones en el seno de la Reserva incorporan la evaluación colegiada de datos preparados por los 12 bancos que la constituyen en lo que se conoce como ‘el Libro Beige’, y cuando se producen las votaciones son una docena de personas (Comité Federal de Mercado Abierto) quienes deciden por mayoría de votos.
Ser presidente de la Reserva, si bien conduce el pensamiento y visión del organismo, ‘per se’ no define de pleno las decisiones. La próxima reunión del Comité será el 16 y 17 de junio, y frente al deseo ferviente de que las tasas bajen, se muestra el repunte de la inflación en EE.UU., el 3,8 % interanual, la más alta en los últimos tres años.
Tensiones entre política monetaria y escenario económico global
El remedio monetario natural contra la inflación es elevar las tasas de interés, lo cual rápidamente ha sido la reacción del mercado al repuntar las tasas de interés de los bonos del Tesoro en todos los plazos, esperando que la Reserva no toque por ahora los números, a espera de qué el fin -aún incierto- de la guerra en Persia, aplaque el precio del petróleo, un deflator importante para la economía norteamericana, y mundial también. Si a lo anterior sumamos el potencial conflicto entre la Reserva y el Tesoro como consecuencia del tamaño del balance actual de la Reserva Federal, don Kevin tendrá más de un dolor de cabeza.
¿Y por qué nos interesa? Nada más porque de la Reserva dependen en gran parte las tasas de interés de Carchi a Macará. Así que ‘asuntémonos’ entendiendo para dónde va la cosa.