Editoriales

Xenofobia sin memoria

"Delincuentes. Roban el empleo. Los ecuatorianos vivieron en sus carnes esas injustas generalizaciones. Si la memoria de un pueblo migrante como el nuestro no fallase, no cabría discriminación ahora a los venezolanos"

Ecuador con rasgos xenófobos. Ecuador discriminando a extranjeros. Ecuador alimentando un discurso criminalizador de los migrantes llegados. Como si se hubieran olvidado del éxodo masivo de ecuatorianos a Estados Unidos y Europa. Como si no hubieran experimentado en su carne o la de sus familiares el doloroso rechazo de la marginación laboral y social en otros países. Hay ecuatorianos, ciudadanos y autoridades, que tratan con recelo -cuando menos- y hasta con rechazo a los exiliados venezolanos. Como si la memoria hubiese borrado esos episodios que llegaban de las noticias sobre agresiones o discursos de odio. “Vienen a quitarnos el trabajo”, “vienen a delinquir”. Receptores entonces, esas injustas generalizaciones hoy se repiten en el territorio nacional para tratar a los desprotegidos ciudadanos de un país que otrora fuera rico y cobijo de ecuatorianos. De Venezuela huyen y no porque no haya guerra. O porque no haya riquezas. Huyen de la desesperación de un país que, teniéndolo todo, ha elegido transitar por un túnel sin salida. No solo es un Estado fallido y un país sin oportunidades. Es un modelo que sabe que no conduce a nada. Tan solo al fin. Y, aquí, aunque solo sea por ser justos con la memoria colectiva propia, no es aceptable la reacción xenófoba.