SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Ecuador y Colombia no pueden desarrollarse enemistados

El acercamiento entre Ecuador y Colombia abre una oportunidad para fortalecer la seguridad, el comercio y la cooperación entre ambos países

Ecuador y Colombia comparten una frontera y desafíos que requieren mayor cooperación binacional.

Ecuador y Colombia comparten una frontera y desafíos que requieren mayor cooperación binacional.Creada con IA

Creado:

Actualizado:

El acercamiento entre el presidente Daniel Noboa y su homólogo colombiano, Abelardo de la Espriella, recién posesionado, es una señal positiva que debe ser recibida con esperanza. Ecuador y Colombia son países hermanos, unidos por una frontera, una historia y una cultura, pero también por problemas comunes que ningún gobierno puede enfrentar por separado.

Este nuevo momento debe servir para aprender que las rencillas entre gobiernos no solo generan tensiones diplomáticas: las pagan los ciudadanos, los productores, los comerciantes y todos los sectores que dependen de una relación fluida entre dos economías estrechamente vinculadas.

Seguridad y comercio como prioridades

Ahora existe la oportunidad de abrir una nueva etapa. Ecuador y Colombia pueden, mediante la cooperación binacional, coordinar acciones para combatir a los grupos criminales, el narcotráfico, la minería ilegal y el crimen organizado que operan a ambos lados de la frontera, porque la seguridad de un país depende también de la seguridad de su vecino.

Pero la cooperación no debe limitarse a la seguridad. Es necesario fortalecer las relaciones fronterizas, recuperar la hermandad entre los pueblos y dinamizar el comercio. Cuando las fronteras funcionan como puentes y no como barreras, ganan los ciudadanos de ambos países.

Cooperación frente a los desafíos comunes

La ayuda mutua debe extenderse a todos los campos, incluidas las previsiones para enfrentar fenómenos climáticos como El Niño. Ante desastres naturales y emergencias, la coordinación y la solidaridad pueden marcar la diferencia.

Ojalá lo ocurrido haya servido de lección perdurable. Los ciudadanos quieren seguridad, empleo, comercio, tranquilidad y oportunidades, no enfrentamientos políticos.

Ecuador y Colombia deben aprender del pasado y continuar por el camino de la cooperación y de las luchas comunes contra enemigos comunes. Solo unidos podrán avanzar hacia una región más segura, próspera y desarrollada.

Al final, eso es lo que más ansían los ciudadanos de ambos países: vivir en paz y armonía, con gobiernos que comprendan que juntos pueden hacer mucho más que separados.

tracking