Dolor de deuda
Los elevados vencimientos de capital y los plazos cortos de financiamiento presionan las cuentas fiscales y limitan los recursos disponibles

Referencial. Deuda externa de Ecuador.
“El dinero gastado en intereses es dinero que no puede destinarse a inversión pública, gasto social o apoyo durante las recesiones. En los países de bajos ingresos, los pagos de intereses hoy consumen más del 15 % de los ingresos fiscales”. Así lo destaca el FMI en su reciente publicación “El aumento de los rendimientos soberanos tensiona las finanzas públicas”. Señala también lo perjudicial que resulta un aumento de la tasa de interés cuando la deuda ya es elevada, y lo riesgoso de recurrir a vencimientos más cortos: el impacto de los incrementos llega más rápido y golpea con fuerza las finanzas públicas.
Esos achaques los sentimos en la economía ecuatoriana. En mi opinión el mayor dolor está relacionado con el plazo de la deuda que contratamos. Este año la amortización del capital de la deuda superó los USD 8.300 millones (M), como si quisiéramos pagar toda la deuda pública en apenas once años. En 2027 la historia se repite: más de USD 8.600M, de los cuales el 51 % corresponde a deuda interna. Entre Biess y Cosede esperan recuperar USD 2.000M de sus inversiones en bonos del Estado. Supongo que saben que recibirán nuevos bonos para mantener sus portafolios. Medio complicado pedirle a quien administra el seguro de depósitos que invierta a plazos de 30 años para bajar las amortizaciones futuras del Gobierno, e impensable hacerlo en momentos de tasas elevadas. Corresponde mejorar las condiciones financieras para lograr colocar deuda externa a plazos largos, pero aquello implicará, si se sustituye deuda que hoy se consolida, aumentar el indicador de deuda/PIB que se ha venido ajustando a su trayectoria hacia el 40 % a punta de endeudamiento casa adentro.
Ecuador no cae en la clasificación de países de bajos ingresos -su PIB per cápita supera los USD 1.200-, pero eso no significa que financieramente estemos mejor.
La carga financiera supera los niveles de economías emergentes
El FMI revisa el peso de los intereses frente a los ingresos tributarios en cuatro periodos: hasta 2019, durante la pandemia (2020–2021); en la etapa de normalización (2022–2025); y en la proyección hacia 2031. Las economías avanzadas destinan entre 6 % y 8 % de sus tributos al pago de intereses; los emergentes entre 7,5 % y 9%; los de bajos ingresos entre 9 % y 15 %. Para efectos de comparación, nos ubicamos en el grupo de países emergentes.
La data ecuatoriana es reveladora. En 2011, nuestro pago de intereses frente a los impuestos fue 7 % y llegó al 23 % en 2019. En pandemia no pagamos buena cantidad de intereses de bonos de deuda externa y la renegociación bajó sustancialmente intereses, lo cual llevó el promedio en 2020 a 2021 al 15,8 %. En 2025 retomamos nuestra realidad y los intereses representan el 23,5 % de los impuestos, ubicando el promedio en 20,7 para esos últimos cuatro años, superando al promedio de algunos países africanos clasificados como de bajos ingresos.
Crecer más para generar más impuestos, ampliar plazos para bajar la necesidad anual de financiamiento y repotenciar sector petrolero contribuirán a mejorar el acceso a menores costos financieros para tener la expectativa de destinar más recursos a inversión pública y gasto social en el futuro, en lugar de mantener nuestra historia de hipotecar el futuro fiscal del país.